A fines de 2025, tras varios años de espera, la Empresa de Ferrocarriles del Estado (EFE) dio inicio a las obras de construcción del futuro tren Santiago-Melipilla; proyecto que considera una inversión de US$ 1.900 millones y que conectará con las Líneas 1 y 6 del Metro de la capital.
Con este puntapié inicial, otras obras comenzaron a tomar forma. Una de ellas es la intervención en la Línea 1 del Metro. De acuerdo con una consulta de pertinencia ingresada al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA), la estatal ya se está preparando para recibir al futuro tren.
La iniciativa presentada por Metro -que contempla una inversión cercana a los US$ 52 millones- busca ampliar la infraestructura de la parada Estación Central de la Línea 1 y su entorno. Las obras se emplazarán en el sector de Plaza Argentina (superficie) y bajo el Mall Arauco Estación, ambos en la comuna de Estación Central.
Para materializar la conexión entre el proyecto Tren Alameda-Melipilla y la Línea 1 se construirá un túnel peatonal de 234 metros de largo, dispuesto bajo el edificio comercial existente y adosado a las instalaciones de la Estación Central de Trenes de Santiago. El objetivo es "cerrar finalmente todo el circuito de intercambio subterráneo de manera segura y expedita entre los dos medios de transporte de pasajeros".
En esta línea, el proyecto también contempla la ampliación de la capacidad de la mesanina existente mediante la intervención del acceso Sur-oriente de la estación, con el fin de mejorar la seguridad de los pasajeros en tránsito hacia el acceso principal.
Además, Metro ejecutará conexiones tuneladas hacia los andenes de vía 1 y vía 2 -denominadas Galería Conexión Sur-, junto con dos túneles adicionales como complemento y una galería peatonal norte que conducirá a los pasajeros hacia cada uno de los andenes de la Línea 1.
En el documento, la estatal explicó que la justificación del proyecto radica en la necesidad de mejorar la infraestructura actual de Estación Central para recibir los flujos de pasajeros que aportará el servicio Alameda-Melipilla y el incremento de usuarios de otros servicios ferroviarios de EFE (como Chillán y San Bernardo), los cuales conectan con la estación de Metro.
La duración estimada de las obras es de 23 meses, con el objetivo de sincronizar su puesta en marcha con la entrada en operación total del tren, cuyo cronograma -según el Gobierno- considera una puesta en marcha final en 2029.