A pocos días de asumir como ministro de Vivienda y Urbanismo, Iván Poduje, debutó este miércoles en la Cámara de Diputados con un diagnóstico categórico sobre la situación de la cartera.
En su presentación ante la Comisión de Vivienda, Desarrollo Urbano y Bienes Nacionales, el secretario de Estado puso el foco en la pesada deuda de arrastre con la que recibió el Ministerio. Según aseguró, el 97% del presupuesto para 2026 -equivalente a cerca de $ 6,1 billones- ya está comprometido en obligaciones heredadas de la administración anterior, principalmente asociadas al Plan de Emergencia Habitacional.
“Si quisiéramos pagar todos los compromisos, no podríamos iniciar proyectos nuevos. Hay muy poco margen para hacer cosas”, afirmó. A su juicio, esta situación responde a un programa que “se ejecutó de manera improvisada, sin todas las previsiones necesarias”, lo que terminó sobrecargando la cartera. “Es un desorden gigantesco”, agregó.
Frente a este escenario, Poduje delineó una serie de medidas orientadas a contener el gasto y reordenar las finanzas del ministerio. Entre ellas, anunció una reforma al mercado de suelos, acompañada de un programa de subsidios para la adquisición de terrenos, inspirado en iniciativas impulsadas durante el Gobierno del exPresidente Eduardo Frei Montalva.
El plan considera priorizar terrenos en la periferia de ciudades como Santiago, Concepción, Chillán, Iquique, Los Ángeles y Antofagasta, incorporando incentivos normativos para destinar hasta un 30% de estos a viviendas para familias. La estrategia busca, además, privilegiar la construcción de casas por sobre edificios.
En paralelo, el ministro adelantó que su gestión apuntará a “aplanar” el gasto actual, trasladando parte de la carga financiera hacia 2027. Esto incluye una reasignación presupuestaria y recortes en distintas líneas. Entre las medidas concretas mencionó la pausa de algunas expropiaciones -como la del Club Hípico en Punta Arenas-, la detención de obras como Nueva Alameda y la renegociación de precios en procesos expropiatorios, como en el caso de la toma de San Antonio.
“El esfuerzo será muy significativo para paliar la gigantesca deuda de arrastre que heredamos”, enfatizó.
En este contexto, también advirtió sobre el impacto del recorte de 24 mil subsidios DS49, lo que, según dijo, dejará a más de 20 mil personas sin solución habitacional en el corto plazo. “Es un golpe muy fuerte que genera un efecto social negativo. Tendremos que reprogramar y contener la angustia de las familias afectadas”, señaló.
La reconstrucción
Otro de los puntos críticos abordados por el ministro fue el estado de la reconstrucción tras desastres, particularmente en Valparaíso y Ñuble.
En el caso de Valparaíso, detalló que a la fecha se han entregado 350 viviendas (7% del total), mientras que 984 están en ejecución, 1.342 cuentan con subsidio asignado, 846 aún no lo tienen y 923 fueron catalogadas como no hábiles. Con ello, tras dos años, cerca de un 60% presenta algún grado de avance.
En contraste, en Ñuble -en un periodo de solo dos meses- se registran cinco viviendas entregadas, 27 en ejecución, 1.576 con subsidio y 1.702 sin asignación, lo que implica un avance cercano al 40%.
“Hay un contraste gigantesco. La reconstrucción de Valparaíso es la peor de la historia moderna. Aquí no hay un problema del Estado o de la burocracia, sino de falta de liderazgo y de gestión”, sostuvo.
Asimismo, reveló que se detectaron deficiencias en empresas a cargo de proyectos, lo que obligó a remover al menos a una de ellas. También apuntó a problemas estructurales en el Serviu, asociados a la alta rotación de autoridades y a la designación de equipos sin las competencias necesarias.
Ejes de la nueva gestión
De cara a los próximos años, Poduje planteó una serie de prioridades. Entre ellas, destacó la intervención de “barrios críticos”, con foco en zonas dominadas por el crimen organizado. La estrategia contempla acciones coordinadas con municipios, juntas de vecinos y el Ministerio de Seguridad, incluyendo demoliciones y expropiaciones.
“Queremos intervenir donde el Estado no está presente”, afirmó.
Además, anunció que se continuará impulsando el Fogaes para facilitar el acceso a la vivienda de sectores medios, con tasas que podrían llegar a 2,8%. También se buscará fortalecer el desarrollo de “ecobarrios”, promover viviendas con mayor superficie y patio, simplificar la normativa, destrabar cuellos de botella regulatorios y reforzar la fiscalización.
En paralelo a su exposición, el Presidente José Antonio Kast oficializó nuevos nombramientos de seremis de Vivienda. En Valparaíso asumirá Marcelo Alonso Ruiz Fernández; en la Región Metropolitana, Sebastián Eduardo Norambuena Yung; y en Biobío, Luis Anselmo Villagra Cabello.