Aunque ya es un hecho que la reforma al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) no verá la luz en este Gobierno, el Ministerio del Medio Ambiente continuó impulsando una modificación al reglamento del SEIA en dos fases, el cual quedará zanjado completamente en los próximos días.
Si bien la primera etapa de la modificación -donde uno de sus ejes fue la incorporación de la variable del cambio climático- entró en vigencia el 1 de febrero de 2024, el 31 de diciembre del año pasado la Contraloría General de la República tomó razón del decreto que modifica el reglamento del SEIA, específicamente respecto a la fase 2.
Y si bien este originalmente contemplaba cambios a las tipologías de proyectos que deben ingresar al SEIA, actualizando umbrales y criterios, y una reforma integral al régimen de tramitación de los Permisos Ambientales Sectoriales (PAS), en mayo de 2025 el Gobierno solo apostó por una propuesta acotada, reduciéndola solo a cambios en cuanto a vías de ingreso al sistema.
De hecho, el trabajo en torno a la segunda fase no fue del todo expedito. Tras publicarse en febrero del año pasado el anteproyecto de la modificación, en el marco de la consulta pública se recibieron 700 observaciones y las dudas se enfocaron en su mayoría en los PAS.
Cabe recordar que, entre otros aspectos, se planteó eliminar la distinción entre PAS de contenido ambiental y de contenido mixto. Así, por ejemplo, el Gobierno propuso que 17 permisos mixtos se tramiten solo en evaluación ambiental.

Maisa Rojas, ministra del Medio Ambiente. Foto: José Montenegro.
El 6 de junio de 2025, el Consejo de Ministros para la Sustentabilidad y el Cambio Climático aprobó la fase 2 de la modificación al reglamento del SEIA. La cartera destacó la incorporación de criterios diferenciados para modificaciones de proyectos que ya cuentan con Resolución de Calificación Ambiental (RCA). Y, además, que todos los proyectos que no ingresen al SEIA seguirán regulados por normativas sectoriales, como las del Ministerio de Salud o de la Dirección General de Aguas, garantizando que no exista una desregulación de actividades con potencial impacto.
Con la modificación -por ejemplo- se incorpora un umbral de distancia mínima de dos kilómetros para que las líneas de transmisión eléctrica deban ingresar al SEIA.
Fue así que el 24 de septiembre de 2025 el documento ingresó a Contraloría, pero el 4 de noviembre fue retirado por el Ministerio, siendo reingresado el 18 de noviembre. Fuentes comentan que, tras la toma de razón de la Contraloría, el documento se publicaría en el Diario Oficinal en la semana del 19 de enero.
Reestructuación de los PAS "aún está en estudio"
Consultados por DF, desde la cartera de Medio Ambiente destacaron que "el conjunto de modificaciones reglamentarias impulsadas por el Ministerio constituyen el cambio más relevante al SEIA en una década".
Según explicaron, las modificaciones a las tipologías permitirán que el sistema centre sus capacidad en los grandes proyectos, dejando los proyectos de menor envergadura cubiertos por los permisos sectoriales. "Esto se suma a las reformas realizadas en 2024, que permitieron incorporar el Cambio Climático y el Acuerdo de Escazú a la evaluación ambiental", dijeron.
En cuanto a la reestructuración de los PAS que no fue incorporada, el Ministerio sostuvo que "aún está en estudio, atendidos los cambios relevantes que introdujo la reciente aprobación de la Ley Marco de Autorizaciones Sectoriales".
Y recalcaron: "Si bien no se logró concluir su tramitación, el proyecto de ley de reforma al SEIA logró un avance sustantivo respecto a intentos anteriores, y continúa su debate en el Congreso".
Para el socio a cargo del área ambiental en el Estudio Fermandois, Ignacio Urbina, "si hay algo que caracterizó a la gestión ambiental de la administración saliente, fue la proliferación guías, instructivos y criterios publicados por el SEA, así como una primera reforma al reglamento del SEIA, publicada en 2024, que no tuvieron impacto en la reducción de plazos de tramitación. De hecho, en los últimos cuatro años, el SEIA aumentó sus tiempos promedio de aprobación en torno a un 25%".
Urbina asegura que es evidente que el SEIA requiere de una transformación integral, "por lo que los ajustes anunciados para su versión 2026, acotados a una parte menor de lo que se había propuesto inicialmente, si bien son bienvenidos, son insuficientes para abordar la crisis de tramitación que enfrenta la institucionalidad ambiental".