Keiko Fujimori asumió este martes la presidencia de Perú, tras una estrecha victoria electoral y en un escenario marcado por la inestabilidad política, la inseguridad y la necesidad de recuperar el crecimiento.
En su primer mensaje a la nación, la mandataria situó entre sus prioridades la reactivación de la inversión privada, el impulso a los proyectos de infraestructura y la eliminación de trabas para las empresas, con enfasis en la desregulación. También anunció un aumento de 15% del salario mínimo, desde 1.130 soles hasta 1.300 soles (aproximadamente de US$ 332 a US$ 382), acompañado de medidas de apoyo para las micro y pequeñas empresas, una decisión que abrió de inmediato el debate sobre sus efectos en el empleo formal.
En este nuevo escenario, Diario Financiero conversó con Jorge Zapata Ríos, presidente de la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas (Confiep), principal organización de representación del empresariado peruano. Fundada en 1984, la entidad reúne actualmente a 21 gremios de 10 sectores económicos, entre ellos la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía, la Asociación de Bancos del Perú y la Cámara Peruana de la Construcción. Desde esa posición, articula las propuestas del sector privado y mantiene una interlocución permanente con el Ejecutivo y el Congreso en materias como inversión, regulación, empleo y seguridad jurídica.
Zapata valora el énfasis inicial del nuevo gobierno en la estabilidad, la seguridad ciudadana, la desregulación y la promoción de las inversiones, aunque plantea cautela frente al incremento del salario mínimo y pide discutir sus condiciones en el Consejo Nacional del Trabajo. También destaca las oportunidades que abre una mayor sintonía política entre los gobiernos de la región para fortalecer la Alianza del Pacífico, profundizar la relación entre Chile y Perú, y coordinar una estrategia común hacia los mercados asiáticos.
“Hay que fortalecer la Alianza del Pacífico. Una mayor colaboración y coordinación para negociar en bloque frente a economías asiáticas también creemos que es sumamente positivo”.
- ¿Cuál es la percepción del empresariado peruano sobre el nuevo gobierno? ¿Ven posibilidades de mayor estabilidad política y económica?
- Hay expectativa, sin duda, de que tengamos un gobierno estable, porque el país y los países necesitan estabilidad para poder desarrollarse. Vemos un gobierno que empieza con un discurso más ordenado y con cuadros más técnicos y políticos, mejores cuadros que el gobierno anterior, que empezó dejando serias dudas por la gente que presentó en el gabinete y los anuncios que se hicieron cuando inauguraron ese gobierno. De manera que hay una cuestión aquí también que esta vez va a ser diferente.
- ¿Cuáles son las principales fortalezas y debilidades de la propuesta del nuevo gobierno?
- Ha sido importante que se le dé prioridad a la lucha contra la inseguridad ciudadana, contra el crimen organizado y la delincuencia que nos está desbordando, y que lo ponga como prioridad de su gobierno junto con lo que se necesita para mitigar el fenómeno del Niño. Sabemos que es una realidad que puede golpear pronto y tenemos poco tiempo para hacer lo que se tiene que hacer.
Luego de eso, vemos con mucha expectativa que haya anunciado una desregulación, la eliminación de trámites absurdos que hay para emprender, para hacer crecer los negocios y para fomentar inversión. El anuncio de dar reglas de juego claras y estabilidad jurídica a las inversiones es algo que vemos muy bien. Es lo que se necesita, un ambiente propicio para que los inversionistas inviertan y para que los negocios crezcan, y eso traiga prosperidad y desarrollo. Es el único camino.
Por último, vemos muy bien también que haya anunciado que hay que atacar todos los problemas que tiene el Estado, que es sumamente ineficiente y no ha logrado cumplir su rol con calidad. A pesar de los grandes recursos que ha generado el sector privado, que a través de los impuestos se hace de ellos el Estado, el Estado ha sido muy ineficiente. Ha tenido demasiada inoperancia para ejecutar los presupuestos crecientes que ha administrado últimamente.
- ¿Cómo evalúan el anuncio de aumentar el salario mínimo?
- Con el mínimo hay que tener bastante cuidado, porque es una medida que complica un poco la formalización, sobre todo en la micro y pequeña empresa. Hay que verlo en el Consejo Nacional del Trabajo, para que no se golpee a sectores que no pueden asumir ese incremento del sueldo mínimo.
Estoy esperando a ver si hay alguna compensación de otro lado o alguna compensación para que las empresas que no pueden asumir ese sueldo mínimo y, en vez de asumirlo, regresarían a la informalidad. Que esa compensación evite que regresen a la informalidad.
Podría ser una medida razonable. Si fuera simplemente “subimos un domingo” y no damos ninguna otra alternativa, no la encontramos tan razonable. Pero se ha hablado de esa, de esa resaltar, con lo cual lo que hay que hacer es discutirla con mayor profundidad.
- ¿Qué oportunidades existen para fortalecer la colaboración entre Chile y Perú de cara a Asia?
- Siempre es importante y positivo una colaboración entre países de Latinoamérica, más aún si son países cercanos. Hay que fortalecer la Alianza del Pacífico. Una mayor colaboración y coordinación para negociar en bloque frente a economías asiáticas también creemos que es sumamente positivo.
- ¿La sintonía política entre los gobiernos puede favorecer los negocios en el Cono Sur?
- Sin ninguna duda. Cuando hay un pensamiento común, ideas que convergen y una visión compartida de a dónde se debe ir, facilita muchísimo la confluencia, estas coordinaciones y estos espíritus unitarios. Obviamente, si tenemos gente que piensa absolutamente distinto y trae ideas trasnochadas, sería mucho más difícil.
- ¿Qué papel debe tener el sector privado en la relación entre ambos países?
- Tiene que tener uno. Yo no entendería una situación distinta: un gobierno que no converse con el sector privado. Algunos gobiernos atacan al sector privado y se alejan de él, y obviamente están haciendo que sus gobiernos no funcionen, que sus países no se desarrollen ni crezcan económicamente. Tiene que escucharse al sector privado y la colaboración con el sector privado es fundamental.