El índice de precios de consumo (IPC) de Estados Unidos subió un 0,5% en julio, el imayor ncremento desde marzo, informó hoy el Departamento de Trabajo.
Los precios de la energía, que en junio habían bajado un 4,4%, subieron en julio un 2,8%, y los precios de los alimentos aumentaron un 0,4% en julio después de un alza del 0,2 % el mes anterior.
De esta forma el aumento del IPC en un año fue en julio del 3,6%, el mismo que se había registrado el mes anterior.
Pero si se excluyen los precios de la energía y los alimentos, que son los más volátiles, la inflación interanual subyacente a la cual presta más atención la Reserva Federal fue del 1,8% hasta julio, comparada con una del 1,6% en los doce meses hasta junio.
Así la inflación a nivel de los productores, que más adelante se trasladará a los precios que pagan los consumidores, reduce el margen de estímulo monetario para la Reserva Federal, que ha mantenido la tasa de interés de referencia en casi el 0% desde diciembre de 2008.
El informe de hoy mostró que las remuneraciones reales de los trabajadores bajaron un 0,1% en julio, y desde que alcanzaron una cima en octubre del año pasado han disminuido un 1,3%