Más de una hora se prolongó el desayuno de este miércoles entre el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, y la bancada de diputados de la Democracia Cristiana (DC), con el fin de llegar a un acuerdo que le permita al falangismo apoyar al Ejecutivo en la votación en la Sala de la Cámara del proyecto de reactivación económica. Aunque continuarán negociando hasta el miércoles 20 para afinar los eventuales consensos a que arriben las partes. Pese a que nadie lo quiere admitir derechamente, el acuerdo está muy cerca.
De hecho, el titular de Hacienda está optimista. Durante la tarde, Quiroz comentó que “valoramos mucho la conversación con la Democracia Cristiana, hicieron propuestas muy interesantes (…). Y valoramos todos los esfuerzos y señales tendientes al diálogo y a mejorar este proyecto que va a marcar un antes y un después en el destino del país”, aludiendo también al PDG y al Partido Nacional Libertario (PNL).
Consultado acerca del nivel de confianza de contar con los votos de la DC y el PDG, Quiroz aseguró que “tenemos mucha confianza”, dando una señal de que las negociaciones con el falangismo van bien encaminadas, aunque desde la Democracia Cristiana se han mostrado menos entusiastas, admiten que el gobierno ha cedido en algunos aspectos que son muy importantes para la bancada.
Según explicó a DF el jefe de los diputados, Jorge Díaz, en el encuentro se le hizo una “cirugía profunda” a la iniciativa del Ejecutivo y se llegó a algunos consensos en que ambas partes tuvieron que ceder, con lo que fueron escuchadas algunas de las exigencias de la DC, aunque no completamente, pero lo suficiente para que en la tienda reconozcan el “gesto” del gobierno, en materias que para el partido eran relevantes.
De este modo, se llegó a un término medio en materia de invariabilidad, ya que si bien la colectividad abogaba por un máximo de 15 años, Quiroz -que llegó a la cita con su equipo de asesores- ofreció rebajarlo a 20.
Además, el Ejecutivo accedió a integrar a los profesionales, Pymes y clase medida al RAI -fórmula para retirar saldos acumulados en el FUT- con una tasa de 8%; también acercaron posiciones en cuanto a la compensación para el Fondo Común Municipal (FCM) de manera que la exención del pago de contribuciones a los mayores de 65 afecte lo menos posible a los municipios, de manera que el cálculo se congelará al año 2025, pero será en UF; y, el cuarto punto en que habría acuerdo tiene que ver con mantener el crédito tributario del Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (Sence) para las Pymes.
Ortiz insiste en modificar la rebaja del impuesto corporativo
Por otro lado, el presidente de la DC, diputado Álvaro Ortiz, complementó que donde no se avanzó fue en materia de rebaja del impuesto corporativo, ya que el gobierno no estuvo dispuesto a aceptar la propuesta de bajarlo de 27% a 25% y de manera gradual.
El gobierno habría asegurado que no tocaría esta materia, comentó otro legislador presente en el encuentro, por considerarlo un tema de principios. Mientras que el diputado admitió que “este es un punto en el que nos ha costado un poco más”.
Ortiz también explicó que el ministro les adelantó que habría un proceso de fiscalización a los proveedores del comercio ambulante, aunque no aclaró la fórmula, pero que se vería en algún proyecto “más adelante”.
Ambos diputados aseguraron que las negociaciones continuarán, pero existe un matiz respecto de la mirada que se le da a los consensos a los que llegaron este miércoles, ya que Díaz lo ve como un acuerdo y Ortiz espera que aún se bajen un poco más los años de la invariabilidad y que se reconsidere la postura del Ejecutivo sobre la rebaja del impuesto corporativo, tema sobre el que Quiroz habría sido bastante categórico en que ese artículo no se modificará.
¿Dónde estaría el nudo? En la bancada ven con simpatía lo acordado en esta jornada; pero les complica que ninguno de los temas mencionados se traducen en beneficios para el “el común de la gente”, no son populares, lo que podría dejar mal parada a la DC ante la opinión pública, porque ninguno se asemeja a “los pañales”, comenta un parlamentario falangista. De ahí que señalen que deben obtener algún fruto que se haga extensivo a toda la ciudadanía, algo como un “bono invierno”, rebaja de peajes o bolsillo electrónico, entre otros.
Por otro lado, a la DC la apremia, el hecho de que el diputado Jaime Mulet -en la bancada falangista- tiene su propio acuerdo con el oficialismo, el que lo podría poner a la cabeza de la testera, por lo que no se opondrá de manera flagrante al proyecto o a sus artículos clave; lo que le asegura los votos al Ejecutivo. De ahí que la Democracia Cristiana tiene la lectura de que debe saber cuánto estirar el elástico de la negociación para no quedarse sin nada y haber sido influyente en la tramitación.