Isabel Ramos Jeldres
La Reserva Federal, el banco central de EE.UU., resolvió mantener su polémico programa de alivio cuantitativo, pese a las recientes señales de que la recuperación se está fortaleciendo, debido a que el crecimiento es todavía demasiado débil como para sostener una mejora sustancial en el empleo.
En un comunicado entregado al término de su reunión de política monetaria, la Fed explicó que las medidas de inflación subyacente aún son algo bajas, pese a que reconoció el alza en los precios de los
commodities
, que está impulsado preocupaciones globales sobre un aumento de la inflación.
La autoridad justificó así su decisión de proseguir con su programa de compra de títulos del Tesoro por US$ 600 mil millones hasta junio, y de mantener la tasa de interés de referencia en un nivel cercano a cero, en el que se encuentra desde diciembre de 2008, por un período prolongado.
La recuperación económica continúa, pero a una tasa que ha sido insuficiente para provocar una mejora significativa en las condiciones del mercado laboral, aseguró la Fed. El desempleo bajó a 9,4% en diciembre, pero se mantiene por sobre 9% desde que terminó la recesión, en diciembre de 2009.
De acuerdo con la institución, encabezada por Ben Bernanke, el crecimiento en el gasto de los hogares rebotó a fines del año pasado, pero se mantiene restringido por un alto desempleo, un crecimiento modesto de los ingresos, menor salud inmobiliaria y un crédito ajustado. La reactivación del gasto es clave, ya que el consumo representa un 70% del Producto Interno Bruto de Estados Unidos.
Entre las amenazas, la Fed ubicó que los empleadores se mantienen reacios a contratar y que el sector inmobiliario sigue deprimido.
La postura de la Fed denota un claro contraste con el Banco Central Europeo, cuyo presidente, Jean-Claude Trichet, ya ha advertido sobre las presiones inflacionarias.
Una alerta similar realizó esta semana el presidente del Grupo de los 20 países líderes (G20), el mandatario francés, Nicolas Sarkozy.
Relajamiento polémico
La aplicación de un relajamiento cuantitativo para estimular a la economía estadounidense es una política que ha sido criticada por las autoridades de los países emergentes, que acusan a EE.UU. de inundar a los mercados globales con dólares, provocando una apreciación aún mayor de sus monedas.
Eso quedó reflejado en una encuesta global realizada por Bloomberg entre 1.000 expertos. En ella, la mayoría de los inversionistas evaluó de forma positiva a Ben Bernanke, pero criticó la compra de activos.
De quienes respondieron la encuesta, 66% tuvo una opinión favorable de Bernanke, frente a 31% que desaprobó su gestión. Pero al ser consultados por el relajamiento cuantitativo, 35% de los analistas dijo que no ha tenido ningún efecto significativo en la economía, 33% aseguró que las compras arriesgan un aumento de la inflación a niveles peligrosos, y sólo 27% afirmó que el plan está funcionando como se planeaba.