Reconociendo que el ritmo de crecimiento de EEUU es mucho más lento de lo que se esperaba, hoy la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) decidió que mantendrá la tasa de interés en el rango actual -de entre 0% y 0,25%- hasta mediados de 2013, al tiempo que señaló que está preparada para adoptar medidas adicionales.
"El Comité anticipa que las condiciones económicas, incluida la baja tasa de utilización de los recursos y la perspectiva de inflación moderada a plazo mediano, probablemente merezcan niveles excepcionalmente bajos de las tasas de interés al menos hasta mediados de 2013", puntualiza el comunicado.
Asimismo, el empeoramiento que han experimentado en las últimas semanas las condiciones económicas de EEUU han llevado a los miembros de la Fed a discutir sobre las medidas de que dispone el regulador para estimular la economía. El Banco Central aseguró que está preparado para poner en marcha las herramientas que sean necesarias para promover una economía más fuerte, pero ha especificado que lo hará según sea necesario.
Tres miembros del Comité mostraron su rechazo al nuevo discurso del Banco Central. Richard Fisher, de la Fed de Dallas, Charles Plosser, de Filadelfia, y Narayana Kocherlakota, de Minneapolis, han defendido durante la reunión que preferían mantener la promesa anterior del organismo de dejar las tasas estables por un periodo prolongado de tiempo.
El grupo de banqueros, al término de su reunión en medio de las turbulencias de los mercados financieros globales, indicaron que el crecimiento de la economía hasta junio ha sido "considerablemente más lento que lo esperado por el Comité".
"Los indicadores sugieren un deterioro en las condiciones generales del mercado laboral y el desempleo ha aumentado", añadió el comunicado.
Este anuncio era fuertemente esperado por los inversionistas que han respondido a las sombrías noticias económicas en las últimas semanas, al reducir los mercados globales.
El Banco Central ha mantenido su tasa de referencia de corto plazo cerca de cero desde diciembre de 2008, con el fin de inyectar dinamismo al sistema financiero.
El anuncio tuvo inicialmente un impacto negativo en los mercados estadounidenses, que en los primeros minutos después de conocerse la decisión de la Fed caían más de 1%. Sin embargo, poco a poco han recortado las pérdidas y ahora (15:17) se situan en terreno positivo: el índice Dow Jones muestra un avance de 1,46%, mientras el S&P 500 sube 2,01% y el índice tecnológico Nasdaq crece en 2,33%.