Las acciones de Magnum Ice Cream Company se desplomaron este jueves después de que el spin-off de Unilever informara una caída en los volúmenes de ventas, lo que intensificó las preocupaciones de que la categoría es vulnerable al uso creciente de fármacos para bajar de peso.
La fabricante de los helados Cornetto y Ben & Jerry’s reportó una baja de 3% en los volúmenes de ventas en el cuarto trimestre, muy por debajo del 0,5% de crecimiento de volumen que proyectaban los analistas.
El analista de Jefferies David Hayes dijo que el resultado “reactivará las preocupaciones” sobre los riesgos estructurales que los medicamentos GLP-1 implican para la categoría de helados: “Este tropiezo no ayudará a esa ansiedad, creemos”.
Las acciones de Magnum cayeron más de 14% en Ámsterdam, luego de que la compañía publicara sus primeras ganancias desde su escisión en diciembre, cuando debutó en bolsa con una valorización de 7.800 millones de euros en Euronext Ámsterdam. El valor de mercado de la empresa quedó reducido a 8.600 millones de euros tras la venta masiva del jueves.
Opciones bajas en calorías y altas en proteína
Antes de la escisión, Magnum ya enfrentaba el escrutinio de los inversionistas sobre qué tan expuesta estaría una compañía “pura” de helados al uso creciente de fármacos para bajar de peso.
El director ejecutivo, Peter ter Kulve, minimizó el riesgo, apuntando a opciones bajas en calorías y altas en proteína dentro del portafolio, además de versiones de control de porciones de marcas como Magnum Bonbons.
Magnum informó una caída de 48% en la utilidad neta anual, a 307 millones de euros, debido a costos de separación y reestructuración derivados de la escisión. La utilidad operativa retrocedió 21%, a 599 millones de euros.
La compañía reportó ingresos por 7.900 millones de euros en 2025, planos frente al año anterior, con ventas orgánicas al alza en 4,2%, desde 2,8% en 2024. Para este año, espera un crecimiento orgánico de ventas de entre 3% y 5%.
Unilever decidió escindir la división -que representaba 16% de las ventas totales- como parte de un plan de recuperación destinado a impulsar el crecimiento y simplificar su amplio portafolio, que abarca productos de limpieza, condimentos, maquillaje y alimentos envasados.
Las acciones de la compañía del FTSE 100 cayeron 1,4% en Londres el jueves, tras proyectar que el crecimiento de ventas subyacentes en 2026 estará en el extremo inferior de su rango de 4% a 6%, con al menos 2% de crecimiento de volumen.
El analista de Bernstein Callum Elliott señaló que la administración de Unilever se había referido de forma consistente a lograr un crecimiento de 5% en el mediano plazo tras la escisión del negocio de helados.
“Esa aceleración ahora parece postergarse más allá de (2026), con una promesa de mermelada para mañana”, dijo.
El director ejecutivo Fernando Fernandez destacó una Unilever “más simple, más enfocada y más rápida” tras la escisión del negocio de helados.
En una llamada con medios, dijo que alimentos seguía siendo un “negocio atractivo”, pero que está concentrando recursos en divisiones de mayor crecimiento.
El crecimiento anual de ventas subyacentes subió 3,5%, en línea con lo esperado, impulsado por las divisiones de belleza y bienestar y cuidado personal, que crecieron 4,3% y 4,7%, respectivamente. La división de alimentos avanzó 2,5%.
La facturación cayó 3,8% a 50.500 millones de euros, mientras que la utilidad operativa aumentó 2,4% a 9 mil millones de euros.