Los nuevos modelos de inteligencia artificial (IA) representan una amenaza de largo plazo para las empresas de software empresarial, según la CEO de Franklin Templeton, Jenny Johnson, quien se suma a un coro creciente de inversionistas preocupados por el impacto de la IA en el negocio de muchos grupos tecnológicos.
Johnson, quien dirige la gestora de activos de US$ 1,7 billones (millones de millones), dijo al Financial Times que los avances en IA están poniendo en riesgo a las empresas tecnológicas, que han impulsado el rally de los mercados durante la última década y han sido una inversión clave para los grupos de inversión privada.
“Es una preocupación legítima cuando se observan las capacidades de programación con, por ejemplo, Claude y lo que ha hecho Anthropic… realmente hay que preguntarse si las empresas de software empresarial pueden prosperar”, señaló. Johnson agregó que pasó un fin de semana en febrero “tratando de entender” cómo programar con el último modelo Opus 4.6 de Claude, desarrollado por Anthropic.
Johnson afirmó que, si bien estas compañías aún generan “muchísimo dinero” y probablemente estén “sobrevendidas en el corto plazo”, existe una “amenaza para su modelo de negocio de largo plazo”.
Los comentarios de Johnson se producen mientras una ola de ventas se extiende por la industria de inversiones privadas, con fuertes caídas en las acciones de firmas de capital privado y prestamistas de crédito privado que habían apostado fuertemente por empresas de software.
El retroceso en los mercados públicos ha aumentado la presión sobre los gigantes del capital privado, que esperaban desinvertir en empresas maduras de sus portafolios este año. Algunos ahora evalúan retrasar la venta de activos que, de otro modo, les habría permitido cobrar esperadas comisiones por desempeño.
También está afectando a los grandes prestamistas de crédito privado que financiaron esas adquisiciones, con altos ejecutivos advirtiendo que estas empresas podrían tener dificultades para refinanciar sus deudas en tres o cuatro años, cuando estas venzan.
Johnson apuntó a la decisión de muchos grupos de private equity de recurrir a los llamados continuation vehicles -estructuras en las que una gestora vende una empresa que posee a otro fondo que ella misma administra- como una señal de las dificultades que enfrentan los gestores de activos alternativos para devolver capital a sus inversionistas.
“Será interesante ver si [los gestores de activos alternativos] pueden mantener el mismo crecimiento que han tenido históricamente”, dijo Johnson.
“No se escucha a los clientes institucionales, a los fondos soberanos ni a los fondos de pensiones decir: ‘Voy a aumentar drásticamente mi asignación a los mercados privados’”.
Reestructuración
Franklin, al igual que sus rivales BlackRock y T. Rowe Price, ha apostado con fuerza por los mercados privados a medida que los inversionistas han salido de los fondos mutuos tradicionales hacia fondos pasivos de bajo costo. En los últimos siete años, la firma ha adquirido gestoras de crédito como Benefit Street Partners, Alcentra y Apera; al inversionista en participaciones secundarias de private equity Lexington Partners; y al grupo inmobiliario Clarion.
El año pasado, Johnson contrató a Daniel Gamba como copresidente para liderar los esfuerzos de marketing y ventas de la firma, convirtiéndose en el primer director comercial de Franklin. Gamba recibió el encargo de acelerar las ventas de los fondos privados de Franklin y ayudar a revertir los rescates de inversionistas en el negocio tradicional de fondos de la compañía, que se vio duramente afectado por un escándalo en su división de renta fija Western Asset Management.
Esa unidad ha sufrido salidas de capital cercanas a los US$ 150 mil millones desde que la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC, por su sigla en inglés) acusó en 2024 al ex codirector de inversiones de Western de fraude criminal, por presuntamente seleccionar de forma discrecional qué clientes recibían operaciones más favorables.
Gamba, quien pasó más de dos décadas en BlackRock, señaló que una de sus prioridades es mejorar la forma en que Franklin atiende a sus grandes clientes institucionales para presentar mejor los productos de las distintas divisiones de inversión de la compañía.
“Estamos acelerando nuestras conversaciones con clientes sobre mercados públicos y privados”, dijo. “Y eso se refleja en los excelentes resultados que tuvimos el último trimestre en términos de recaudación de fondos en activos privados”.
Como parte de su reestructuración, Gamba reorganizó esta semana los equipos corporativos de ventas de Franklin, fusionando su unidad de Medio Oriente y África con el grupo que gestiona las ventas en Europa, América Latina y Canadá. Además, ascendió al ejecutivo de Franklin, Matthew Harrison, para liderar la división combinada.
También nombró a Lyenda Delp, una ejecutiva con larga trayectoria en BlackRock y Goldman Sachs, en un nuevo cargo para encabezar las ventas de Franklin a compañías aseguradoras.
Gamba dijo que considera a Delp clave para impulsar el negocio de Franklin en la gestión de las cuentas generales de las aseguradoras, fondos que concentran inversiones por US$ billones y que gigantes como Apollo, Blackstone y KKR también buscan administrar.
Tariq Ahmad, quien dirigía el negocio de la compañía en Asia, planea dejar Franklin. Gamba informó al personal que asumirá la conducción de la división asiática de manera interina mientras la firma busca un nuevo responsable.