Angela Merkel y Mario Draghi se reunieron este martes con carácter reservado en él que fue calificado por la oficina de la canciller como un "intercambio general sobre las actuales cuestiones sobre la unión económica y monetaria".
Ambos dirigentes debatieron sobre el supervisor bancario europeo y prepararon la próxima cumbre de líderes de la UE que se celebrará el 18 y 19 de octubre. Además, trataron el discutido nuevo plan de compra de bonos aprobado por el BCE a primeros de septiembre.
Aunque después de su encuentro no hubo comparecencia de prensa de los dos mandatarios, un comunicado de la oficina de Merkel ha destacado que los dos se han mostrado de acuerdo en que "en Europa, tanto a nivel de Estados como dentro de la zona euro, es necesaria una considerable voluntad reformista para ser más competitivos y restablecer la credibilidad".
Entre los temas abordados durante la entrevista estaba el plan del BCE para adquirir bonos de deuda soberana de forma ilimitada aunque bajo estrictas condiciones, iniciativa anunciada por Draghi a principios de septiembre y que Berlín ve con recelo.
La jefa del gobierno alemán dictó esta mañana una conferencia en este acto, en la que abogó por avanzar en la integración de la Unión Europea (UE), pero "paso a paso", en referencia a la premura con la que la Comisión Europea (CE) desea que el BCE empiece a supervisar al sector bancario de la eurozona.