Por Daniela Morchio Durand
A partir de enero de 2012 entrará en vigencia la tercera etapa de la ambiciosa reforma previsional de 2008. Por primera vez, los independientes que trabajen a honorarios -y que no expresen lo contrario- cotizarán de manera obligatoria, ahorrando así para su futura pensión.
Adivirtiendo que son estimaciones preliminares -sobre la base a datos de 2010 del SII-, el subsecretario de Previsión Social, Augusto Iglesias, sostiene que existe un universo potencial de 500 mil trabajadores independientes que comenzarían a ahorrar en esta modalidad para su pensión.
De este número, 200 mil son aquellos que declararon rentas a honorarios, mientras 300 mil emiten boletas, pero además cuentan con otros ingresos como dividendos o ganacias de capital.
Sin embargo, la cifra se empina al 1.100.000 personas si se considera a quienes trabajan a honorarios, pero cuentan también con contrato, por lo que ya pertenecen a alguna AFP.
Con todo, aunque la obligación de cotizar un 40% de la renta imponible -primer tramo- comenzará su vigencia desde 2012, los trabajadores independientes tendrán tres opciones: realizar la cotización; declarar formalmente que postergarán esa obligación como máximo para 2015 o bien; no adoptar ninguna decisión, con lo cual el monto a cotizar se les descontará de la declaración de renta que realicen en 2013.
Con todo, Iglesias recuerda que el grupo de los 600 mil podría cotizar doblemente -por su contrato y ahora, por ser trabajadores a honorarios- si es que hoy no han alcanzando el tope imponible de UF 66. A partir de 2015, la ley estará en completo regimen, faltando sólo la obligatoriedad en el área de la salud, la cual se hará efectiva a partir de 2018.
Acotado impacto
En la industria prevén que los impactos serán acotados. Desde el punto de vista de los nuevos cotizantes, afirman que ya cuentan con la capacidad necesaria para recibir a este nuevo grupo. En tanto, tampoco esperan que estas nuevas cotizaciones impliquen un incremento para el patrimonio de los fondos superior a los
US$ 100 millones.
El economista de Ciedess, Christopher Clavero, sostiene que “considerando una incorporación de 500 mil cotizantes independientes con un salario imponible igual al promedio actual ($ 358.173), se aprecia un incremento del fondo en cerca de US$ 140 millones anuales”.
Por su parte, desde la subsecretaría afirman que “mientras no sepamos cuántos van a cotizar es imposible saber cuánto va a subir la recaudación de cotizaciones y, por lo mismo cuánto va a subir los fondos de pensiones”.
Esto, porque según sostiene Iglesias, del 1.100.00 de trabajadores independientes registrados durante 2010, “es posible que varios cientos de miles ya estén afiliados al sistema de AFP -de hecho los 600 mil con contrato-. De los otros, es muy probable que en algún minuto hayan cotizado y ya tengan cuenta en alguna administradora”. Además, “ya hay independientes que cotizan voluntariamente y no sabemos en cuál de esos tres grupos están o cómo se distribuyen”, advierte Iglesias.