Las bolsas resintieron este jueves el persistente caos del estrecho de Ormuz y sus alrededores, pues hizo que el petróleo volviera a la zona de US$ 100 por barril, también por declaraciones inquietantes de la máxima autoridad iraní.
El S&P IPSA chileno cayó 1% hasta los 10.399,64 puntos, lo que sigue a las pérdidas de la víspera. Las acciones de Itaú (-5,3%), Copec (-3,8%), IAM (-3,8%) y Latam (-3,1%) sufrieron las bajas más profundas. En el caso de Itaú, esto viene después de que reportara la mayor caída de utilidades en febrero, según los informes mensuales preliminares de la banca.
La del selectivo local fue la caída más suave de América Latina en la sesión. El peor desempeño lo tuvo el colombiano Colcap (-4,5%), seguido por el Peru Select (-3,4%) y el brasileño Bovespa (-2,6%).
Al cierre de la Bolsa de Nueva York, el Nasdaq se contrajo 1,8%, el Dow Jones descendió 1,6% y el S&P 500 aflojó 1,5%. No sólo los achaques de la guerra preocupan a Wall Street: el mercado de crédito privado ha mostrado nuevos signos de estrés, y grandes empresas financieras limitaron los rescates de sus clientes.
Previamente, en Europa, el continental Euro Stoxx 50 se replegó 0,8% y el FTSE 100 de Londres disminuyó 0,5%; mientras que en Asia, el japonés Nikkei perdió 1%, el hongkonés Hang Seng cedió 0,7% y el CSI 300 de China continental se deslizó 0,4%.
Miedo y resguardo
"La atención del mercado sigue centrada en el petróleo y el estrecho de Ormuz, a medida que el conflicto genera la mayor perturbación jamás registrada en los mercados mundiales del petróleo, según la Agencia Internacional de la Energía. La confianza sigue fluctuando por expectativas cambiantes sobre la probabilidad de una resolución rápida, y las declaraciones públicas contradictorias que aumentan la incertidumbre", escribió el estratega sénior de inversiones en Edward Jones, Angelo Kourkafas.
Los futuros del petróleo Brent se disparaban 10,2% a US$ 101,4 por barril, con lo que las tasas de interés siguieron escalando en los principales mercados soberanos y el precio del dólar se fortaleció globalmente.
"La escalada se vio aún más acentuada por la postura desafiante del líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, quien sugirió que el estrecho de Ormuz debería permanecer cerrado como palanca estratégica de presión", comentó el analista de mercados de Oanda, Zain Vawda.
"Esta amenaza por el lado de la oferta ha reavivado efectivamente los temores de una inflación persistente, lo que ha afectado especialmente al sector financiero, ya que los operadores se preparan para un entorno económico potencialmente más agresivo", observó.
Teherán ha estado ampliando sus represalias a toda la región del Golfo: temprano se reportaron ataques en Dubái y Kuwait, atizando los temores de que el conflicto se esté extendiendo más allá de los objetivos militares y hacia la infraestructura económica de toda la región.
Especial preocupación generó también la noticia de que tres buques fueron atacados anoche en el estrecho de Ormuz, y que al menos uno de ellos tomó fuego, pues el incidente sugiere que el transporte marítimo comercial y no sólo los petroleros podrían estar en peligro si deciden atravesar este pasaje.
El secretario de Energía estadounidense señaló que la Armada estadounidense actualmente "no está preparada" para escoltar a los petroleros a través de Ormuz, pero indicó que tales operaciones podrían ser factibles en un mes.
Con todo, según Kourkafas, "es alentador le hecho de que las crisis geopolíticas de los últimos 15 años que provocaron fuertes subidas del precio del petróleo hayan resultado ser, por lo general, temporales, ya que los precios suelen subir antes de los acontecimientos importantes y alcanzar su máximo poco después. Por ejemplo, el WTI alcanzó su máximo 10 días después del conflicto entre Israel e Irán en el verano de 2025 y tres meses después de la invasión de Ucrania por parte de Rusia".