La Bolsa de Santiago batió nuevos récords este jueves, pues los inversionistas del mercado local se sumaron al optimismo por la cancelación de los aranceles con los que Donald Trump había amenazado a ocho socios comerciales europeos.
El S&P IPSA escaló 2,3% a 11.507,70 puntos, cerrando por primera vez sobre la marca de 11.500 y en un segundo máximo histórico consecutivo. Mallplaza (6,5%), Santander (5,5%) y el Banco de Chile (4,1%) encabezaron las ganancias del IPSA, y en conjunto las acciones nacionales transaron sólidos $ 336 mil millones.
“Cuando se analiza por qué la bolsa chilena está teniendo un outperformance a nivel general, hay varios factores. El cambio de giro político más pro mercado alienta a los inversionistas, que están muy expectantes frente a un recorte de 27% a 23% sobre la tasa corporativa, sumado a que se agilice la aprobación de proyectos de inversión", dijo a DF el portfolio manager de Acciones Chilenas en Zurich AGF, José Agustín Cristi.
"El segundo factor viene del lado de los commodities. Vemos que el precio del litio ya está sobre los US$ 20 mil por tonelada y el cobre está recibiendo una demanda importante por los data centers, energías renovables y electromovilidad. Se le está dando un mayor énfasis a eso y ha habido una mayor disrupción en la oferta, con lo que el precio sube y eso permea toda la economía chilena", completó.
La bolsa chilena ha batido récords siete veces en el curso de 2026. El IPSA acumula un alza de 9,8% en el período, y de 13,9% si se ajusta por tipo de cambio, que cerró en nuevos mínimos desde 2023. Con esto último se posiciona en el sexto lugar del ranking de retorno total de índices primarios en dólares, según datos de Bloomberg.
Compras globales
No sólo Chile recibió una fuerte demanda por acciones. De hecho, el brasileño Bovespa (2,3%) subió con la misma fuerza entre los índices de América Latina, y más atrás se ubicaron el argentino Merval (0,6%), junto con el mexicano IPC (0,4%).
Previamente, en Europa, el continental Euro Stoxx 50 avanzó 1,3% y el FTSE 100 de Londres ganó 0,1%. En cuanto a la jornada asiática, el japonés Nikkei cerró con un salto de 1,7%, mientras que en China el hongkonés Hang Seng subió 0,2% y el continental CSI 300 no tuvo cambios relevantes.
Las plazas europeas, así como la bolsa chilena, reaccionaron hoy por primera vez a la retractación de los aranceles de Trump, pero sí venían de celebrar el tono algo más pacífico del republicano sobre Groenlandia en su discurso en Davos.
En Wall Street, el Nasdaq creció 0,9%, yel S&P 500 con el el Dow Jones aumentaron 0,6%. Comentarios del CEO de Nvidia sobre el futuro de la Inteligencia Artificial le dieron a las tecnológicas un mayor empuje.
Trump citó avances en las conversaciones con la OTAN como una de las razones por las que echó marcha atrás, aunque sigue pujando por quedarse con Groenlandia. La noticia confirmó el llamado "TACO trade", una estrategia basada en la premisa de que el mandatario usa sus amenazas comerciales no para cumplirlas, sino más bien como tácticas de negociación.
"Aunque los detalles siguen sin estar claros, el tono es más tranquilo, lo que alivia los temores de un colapso de la OTAN o una invasión armada. Sin embargo, es probable que Groenlandia siga reivindicando su soberanía, lo que significa que podrían surgir tensiones si el acuerdo no se ajusta a las opiniones locales", escribió el analista de mercados de Oanda, Elior Manier.
"Esto se combina con los últimos datos, que llevan a máximos la confianza en Estados Unidos. El PIB del tercer trimestre superó las expectativas (4,4% versus 4,3%), junto con ligeros descensos en los datos del PCE, lo que respalda un escenario de aterrizaje suave, el resultado más favorable para las acciones", agregó.
La demanda por metales preciosos, clásicos activos refugio frente a la incertidumbre económica y geopolítica, no se detuvo. El oro subió 1,8% para superar históricos US$ 4.900 la onza, mientras que la plata repuntó 3,4%.
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, dijo más tarde a Bloomberg que las conversaciones con Trump se centraron en temas amplios de seguridad en la región ártica, y no abordaron el asunto de una soberanía sobre Groenlandia.