El dólar moderó su caída de inicios de la jornada y cerró este viernes sobre los $900, mientras se mantiene el rally del cobre y otros metales en los mercados internacionales.
La paridad dólar-peso subió $ 2,7 con respecto al cierre del miércoles, llegando a los $ 907,06. El indicador global se mantuvo casi sin cambios en torno a los 98.050 puntos.
Mientras, un indicador de Bloomberg del dólar se encaminaba a su peor semana desde junio y los bonos del Tesoro subieron, mientras los operadores esperan datos que se publicarán a comienzos del próximo mes para confirmar las expectativas de nuevos recortes de tasas de interés de la Reserva Federal (Fed) en 2026.
La caída del indicador de la divisa estadounidense coincide con el avance de los bonos del Tesoro. El rendimiento de los títulos a 10 años bajó cerca de 3 puntos básicos en la semana, hasta 4,12%, dentro del rango de las últimas semanas. Los operadores asignan alrededor de 90% de probabilidad a que el banco central mantenga las tasas sin cambios los próximos meses. Sin embargo, apuestan a otro recorte de un cuarto de punto hacia mediados de año y a otro más algunos meses después.
Commodities
El cobre subió a un récord en Shanghái y se recuperó en Nueva York, lo que se sumó a las importantes ganancias anuales a medida en que los inversionistas apuestan a suministros globales más ajustados en 2026, al tiempo que incorporan el impacto de un dólar estadounidense más débil.
En China, los precios subieron hasta un 4,7%, cotizando cerca de los 100 mil yuanes (US$ 14.270) por tonelada en la Bolsa de Futuros de Shanghái por primera vez. Los futuros negociados en el Comex de Nueva York avanzaron hasta 5,6%, hasta los US$ 5,8075 por libra, el nivel intradía más alto desde una contracción de posiciones cortas sin precedentes en julio. La negociación de referencia en la Bolsa de Metales de Londres reabrirá el lunes después del descanso navideño.
El último avance del cobre el viernes se produjo cuando los metales preciosos también subieron.
El oro, la plata y el platino subieron a máximos para extender un repunte histórico de fin de año para los metales preciosos, con el apoyo de las crecientes tensiones geopolíticas, la debilidad del dólar estadounidense y la escasa liquidez del mercado.
Las fricciones en Venezuela, donde Estados Unidos ha bloqueado a los petroleros y aumentado la presión sobre el régimen de Nicolás Maduro, han reforzado el atractivo del metal precioso como refugio. Washington también lanzó un ataque militar contra el Estado Islámico en Nigeria en colaboración con la administración de ese país africano.