El dólar cayó ligeramente este viernes y completó una importante semana bajista, marcada por insistentes quiebres de soportes técnicos que complicaron las posiciones contrarias de inversionistas extranjeros.
La paridad dólar-peso bajó $ 2 hasta los $ 867,9 en las pantallas de Bloomberg, con lo que perdió $ 19,3 en su mayor caída semanal desde abril de 2025, y quedó en nuevos mínimos desde el 19 de diciembre de 2023.
El dollar index bajaba 0,6% a 97,8 puntos -su menor nivel desde octubre-, y los futuros del cobre subían 2,9% hasta los US$ 5,96 por libra en la Bolsa de Metales de Londres, acercándose de regreso a los US$ 6 que son el sello de este ciclo alcista.
Modo riesgo
"El movimiento estuvo dominado por el fuerte repunte del cobre, que volvió a actuar como principal soporte para el peso chileno, en un contexto externo donde el dólar continuó debilitándose", escribió el jefe de análisis para Admirales Latinoamérica, Felipe Sepúlveda.
Al mediodía hubo positivas novedades desde EEUU, pues todos los índices de la encuesta de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan superaron los pronósticos del mercado, mientras que las expectativas de inflación sorprendieron a la baja.
"Las divisas de América Latina siguen siendo las de mejor rendimiento este año, ya que la disminución de las tensiones sobre Groenlandia redujo la volatilidad y extendió el modo risk on", destacó el equipo de estrategas de BBVA liderado por Alejandro Cuadrado.
Según Sepúlveda, "las declaraciones del presidente Donald Trump, quien retrocedió en amenazas arancelarias y anunció un marco de entendimiento con la OTAN sobre Groenlandia, redujeron el riesgo inmediato, pero no disiparon la percepción de alta imprevisibilidad en la política estadounidense. Analistas destacan que este factor sigue incentivando la diversificación fuera del dólar, manteniendo presión sobre la divisa".
¿El gran desarme?
Recientes datos del Banco Central confirmaron que la fuerte caída del miércoles del dólar-peso se vio influida por nuevos desarmes de posiciones de inversionistas extranjeros en el mercado derivado.
Solo ese día la posición neta de los no residentes cambió en US$ 1.000 millones a favor del peso, por lo que quedó en unos US$ 7.100 millones todavía contra la divisa chilena, pero cada vez más lejos de los US$ 9.600 millones alcanzados a mitad de mes.
Un informe separado que se centra en forwards -el corazón de las posiciones extranjeras en tipos de cambio- mostró que la variación del miércoles fue casi íntegramente por el plazo de ocho a 35 días, que cruzó la barrera para volverse a favor del peso en términos netos.
Según BBVA, "el claro resultado electoral en Chile ha reforzado las expectativas de un marco de política más favorable al mercado, ha mejorado el atractivo de inversión de Chile y ha apuntalado el peso", y sostuvo que "más allá del catalizador político, la valoración y la dinámica de posicionamiento siguen siendo favorables, dejando margen para un mayor deshielo de las exposiciones cortas en pesos tanto en off-shore como en el mercado on-shore".