Las bolsas europeas cerraron la sesión con resultados mixtos, en una jornada marcada por la incertidumbre sobre la situación de la economía global, especialmente de Europa.
El enfriamiento del optimismo de los inversionistas ante la cumbre de la Unión Europea de este fin de semana tras las declaraciones de Alemania que no cree que se vaya a dar una solución definitiva a los problemas de la zona euro, siguió golpeando a los índices.
Sin embargo, éstos se vieron más golpeados aún luego de la amenaza de Moody´s que ayer advirtió que podría colocar en perspectiva negativa la nota crediticia ‘AAA’ de Francia en los próximos meses.
Debido a ello, el Cac de la Bolsa de París sufrió una contracción de 0,79%, la más fuerte entre las grandes plazas de esa región. El índice se vio especialmente afectado por el desempeño del sector bancario, uno de los más expuestos a la crisis de deuda.
Le siguió el Ibex de Madrid con un retroceso de 0,60% y el FTSE de Londres con una caída de 0,48%.
En tanto, los índices que se salvaron del pesimismo fueron el Dax de Frankfurt que ganó un 0,31%, mientras que el FTSE MIB, de la Bolsa de Milán, anotó un avance de 0,35%.
Las bajas, no obstante, fueron mucho menores a las que se observaron en la mañana. La moderación de las p´werdidas obedece a la tendencia positiva que mostraba Wall Street, cuyos índices se dejaron guiar por los resultados de importantes empresas que dieron a conocer hoy sus balances trimestrales.