El "Seminario Económico 2026", organizado por DF, también contó con la participación del managing director & head of corporate banking and capital markets de Scotiabank Chile, Luis Felipe Irarrázaval.
Durante el panel en el que participó, el ejecutivo enfatizó que Chile presenta una serie de oportunidades de inversión que deben ser aprovechadas, aunque advirtió que es necesario avanzar en materias como permisología y EL empleo.
En ese contexto, subrayó que “el capital es global y en la industria de minería y energía hay inversionistas extranjeros principalmente. Por lo tanto, nosotros como país competimos por capital para que inviertan en Chile”.
Destacó que sería "muy positivo una rebaja gradual en el impuesto en la primera categoría para incentivar que esa inversión sea realidad”.
No obstante, sostuvo que la experiencia muestra que “la obtención de los permisos es muy demorosa y termina impactando la rentabilidad de los proyectos”.
Tres frentes de inversión
El ejecutivo planteó que la reactivación de la inversión impulsada por el Gobierno vendría principalmente de tres sectores: minería, energía y concesiones.
Irarrázaval aseguró que en el sector minero existe un pipeline de proyectos valorado en más de US$ 104 mil millones -según Cochilco- y, considerando el alto precio del cobre actual, afirmó que “es el momento de captar esa oportunidad”.
Asimismo, indicó que si bien el escenario actual es positivo, advirtió sobre el desafío de compatibilizar los planes de austeridad fiscal con el impulso a la actividad.
En esa línea, sostuvo que estas medidas implicarían un menor impulso fiscal, que debe ser compensado con mayor inversión y dinamismo económico.
En el ámbito energético, destacó que la reactivación también vendría de la mano del sector, señalando que “hemos visto mucha actividad en sector, sobre todo renovables, que denominan proyectos híbridos de solar fotovoltaico”.
Respecto de concesiones, afirmó que el sector se mantiene rezagado, aunque indicó que el ministro de Obras Públicas, Martín Arrau, ya ha realizado anuncios orientados a reactivar esta área.
Asimismo, aseguró que en el escenario actual “en materia de inversión privada, están dadas las condiciones para que se crezca a dos dígitos o un dígito alto por sobre incluso lo que fue el año pasado, lo que sería muy positivo para llegar a obtener lo que decía el ministro de llegar a una tasa de crecimiento en torno a 4%”.
Lo que hay que mejorar
El ejecutivo de Scotiabank también manifestó preocupación por una serie de factores que afectan al país.
En primer lugar, indicó que, al desglosar las cifras del Producto Interno Bruto (PIB) por regiones, “en el norte se ve mucha actividad, incluso creciendo 10%, pero en las regiones del centro sur está creciendo muy poco”.
Añadió que una situación similar se observa en el mercado laboral: “Hay mucha actividad laboral en la zona del norte, pero en el centro-sur el desempleo es mucho mayor incluso que el promedio del país de 8,4%”, sostuvo.
En cuanto a los principales riesgos para la inversión, advirtió que el país arrastra 15 años de déficit fiscal, situación que, afirmó, ha sido “chuteada” por distintos gobiernos. En ese contexto, señaló que la deuda sobre PIB ha alcanzado niveles de 42%, acercándose al umbral teórico de 45%, lo que resulta clave para mantener condiciones de financiamiento competitivas.
Finalmente, sostuvo que si el Gobierno logra estabilizar esta trayectoria en los próximos cuatro o cinco años “sería sin duda positivo”.
Sin embargo, advirtió que, de no alcanzarse un punto de equilibrio, esto podría generar un impacto directo en la economía y en las personas, especialmente a través de peores condiciones de endeudamiento.