En un día donde se conoció el decepcionante dato de las ventas al detalle en EEUU -que no cambiaron en volumen entre julio y agosto- el petróleo WTI anotó una caída y se ubicó nuevamente por debajo de la barrera de US$ 90, luego que ayer alcanzara su máximo en más de un mes.
Así, el crudo de Texas -utilizado en Chile para establecer el precio de los combustibles- se cotizó en su cierre en US$ 88,83, lo que representa una baja diaria de 1,58%.
Hoy el Departamento de Comercio de EEUU informó que las ventas minoristas se mantuvieron en agosto casi en el mismo nivel que el mes anterior. Asimismo, la Agencia de Administración de Energía de ese país reveló que la demanda de gasolina bajó en los primeros cinco meses del año 1,8% respecto al mismo periodo de 2010.
Esos datos macroeconómicos tuvieron más peso en la cotización del WTI que los inventarios de crudo, que la semana pasada se redujeron en 6,7 millones de barriles para ubicarse en 346,4 millones de barriles, aunque las existencias de combustibles refinados se elevaron más de lo previsto.
El total de reservas de crudo y productos refinados en Estados Unidos, incluida la Reserva Estratégica, alcanzó la pasada semana 1.779,3 millones de barriles, comparado con un volumen de 1.784,9 millones de barriles de la semana anterior.
En la zona del Mediterraneo, hoy se supo que ya se prepara el primer embarque de crudo libio, que estaría disponible en los primeros días de octubre según afirmaron fuentes de la industria. Ésta sería la primera venta de petróleo proveniente del país africano desde que estallara la etapa más sangrienta del conflicto civil en la zona.