Mientras los habitantes de la Región de Atacama todavía siguen mpolestos porque ninguno de los colegios locales lograra calificar dentro de los 100 establecimientos de mejor desempeño en la prueba de selección universitaria PAES del año pasado, el escándalo protagonizado por el Servicio Local de Educación Pública (SLEP) de la región estalló con más fuerza.
Eso, luego de que el Diario de Atacama revelara los detalles de una lujosa celebración del quinto aniversario de la entidad, evento que se realizó en el Casino Luckia de Copiapó y contó con extravagantes elementos, como una cámara de 360 grados para retratar a los asistentes y una limusina.
La indignación general provocada tras la viralización de un video de la fiesta en redes sociales llevó al ministro de Educación, Nicolás Cataldo, a solicitar la renuncia del director ejecutivo suplente del SLEP, Daslav Mihovilovic. El secretario de Estado, además, exigió una auditoría urgente del ministerio para determinar de dónde surgieron los recursos y determinar a los responsables.
Junto con el mal desempeño en la última versión de la PAES, las autoridades de educación de Atacama están bajo el foco de la lupa debido a la reducción de las horas docentes y del número de trabajadores.
Desde el servicio respondieron que el evento no fue financiado con gasto fiscal y que van a colaborar con las fiscalizaciones que se estimen competentes.