La tasa de desocupación en la Región del Biobío se ubicó en 9,7% durante el trimestre móvil noviembre 2025 - enero 2026, según informó este viernes el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), un alza de un punto porcentual en doce meses.
La región se mantuvo así por sexto mes consecutivo como la de mayor desempleo a nivel país (en agosto fue superada levemente por Ñuble), aventajando ampliamente el promedio nacional de 8,3% y la tasa de 9% de la Región Metropolitana, la segunda más alta en la última medición.
Biobío fue además la región que registró el segundo mayor aumento en el nivel de desocupación, solo por detrás de la Región del Maule, donde la tasa subió 1,1 punto porcentual a 7,2%.
Y si bien Biobío anotó un aumento en la ocupación de mujeres, la creación de estos puestos de trabajo se sustentó desde la informalidad.
Empleo femenino
Las mujeres ocupadas anotaron un aumento de 2,3% en doce meses. No obstante, el detalle evidencia la alta precarización y su elevada participación en el mercado informal.
Un 16,6% de las mujeres ocupadas en el Biobío corresponde a asalariadas informales y un 3,9% a trabajadoras por cuenta propia, resultados que mostrarían que las mujeres están entrando a la fuerza de trabajo para compensar la pérdida de ingresos en los hogares, reflejada en una caída del empleo masculino de 2,4%.
Para Beatriz Seguel, vicepresidenta de la CPC Biobío y presidenta del comité de Género de la multigremial, “la cifra parece auspiciosa, pero leer los datos con honestidad obliga a matizar el optimismo (…) No es difícil leer entre líneas que cuando el ingreso del hogar se ve presionado, son las mujeres quienes salen a generar recursos, muchas veces en condiciones de precariedad”, explica.
La ejecutiva ejemplifica el cuadro actual apuntando a la situación en la industria pesquera. “En el sector pesquero del Biobío, el 50% de la fuerza laboral son mujeres, insertas en empleos formales, con condiciones de protección social y remuneraciones competitivas. Eso es lo que la industria hace, genera trabajo que transforma vidas”.
Desde la CPC Biobío valoraron "que más mujeres se incorporen al mundo laboral, pero lo que queremos celebrar es el empleo de calidad, aquel con salario de mercado, con previsión, con derechos laborales garantizados".
Actividades económicas
Desde esa perspectiva, el gremio recalca que “debilitar la industria es debilitar precisamente ese tipo de empleo. Mantener, fortalecer y hacer crecer nuestro tejido productivo no es un interés empresarial estrecho, es la única vía probada para generar empleos que realmente cambien la ecuación de las familias del Biobío”.
El panorama regional evidencia las dificultades de la economía local para absorber de manera formal a la fuerza de trabajo.
Iván Montes, vocero de la Mesa por la Defensa del Empleo de la Región del Biobío y dirigente sindical de Enap, calificó los resultados como “una malísima noticia, principalmente por el aumento en la informalidad laboral”. En esa misma línea destacó que “esta es una señal de alarma para que todos los actores (gobierno, empresarios y trabajadores) insistamos en desarrollar una estrategia que tienda a aumentar las voluntades y encontrar soluciones colectivas para un problema tan grave como el desempleo en la zona”.
Las mayores contracciones interanuales se registraron en el rubro de enseñanza, con una caída de 14,5%; transporte, que retrocedió un 9,2%; y las actividades artísticas, que sufrieron un desplome de 32%.
En contraposición, el segmento de "otras actividades de servicios" lideró la creación de empleo con un salto de 32,5%, seguido por la industria manufacturera, que anotó un avance interanual de 3,9%.