La Multigremial Nacional alertó sobre el profundo impacto económico que están generando los recientes incendios forestales en las regiones del Biobío y Ñuble, particularmente en el ecosistema de pequeños comercios y emprendimientos locales, con efectos que van más allá de los daños visibles y que comienzan a reflejarse en la actividad productiva y el empleo.
De acuerdo con una estimación preliminar, cerca de 3 mil pequeños comercios se encontrarían potencialmente afectados por exposición directa o indirecta a los incendios. En conjunto, las comunas de Penco, Bulnes, Tomé y Concepción concentran más de 90% de los emprendimientos identificados como afectados, lo que evidencia una alta concentración del daño en estas zonas.
Desde el gremio explicaron que esta afectación involucra a cerca de 6 mil emprendedores y trabajadores, considerando propietarios, socios y empleo directo asociado a estas unidades productivas. Con los antecedentes disponibles a la fecha, este impacto implicaría una caída cercana a 2 puntos porcentuales en la cantidad de ocupados de estas comunas, golpeando de forma directa el mercado laboral local.
El gerente de estudios del gremio, Víctor Urbina, enfatizó que “en términos productivos, el impacto real va más allá del número de mipymes directamente afectadas. Si bien cerca de 8% del tejido productivo local corresponde a micro y pequeñas empresas dañadas, al incorporar los efectos indirectos —como la interrupción de cadenas de suministro, la menor demanda local y la caída de ingresos—, la reducción en la capacidad productiva de estas zonas podría alcanzar al menos un 10%, e incluso ser superior.”
En cuanto a pérdidas económicas, y considerando exclusivamente el valor de las construcciones —excluyendo el valor del suelo—, las pérdidas potenciales preliminares para las PYME se estiman en torno a los US$ 90 millones. En este escenario, Tomé sería el más afectado con casi el 60% de los pequeños comercios dañados.
El presidente de la Multigremial Nacional, Juan Pablo Swett, señaló que “estamos frente a un shock económico local de gran magnitud. Los incendios no solo destruyen infraestructura, sino que reducen la capacidad productiva, afectan el empleo y deterioran la demanda en las comunas impactadas. El efecto final sobre la actividad económica será significativamente mayor que el daño directo observado”.
Swett agregó que “si no actuamos con rapidez, el riesgo es que muchas PYME no logren reabrir, profundizando la pérdida de empleo y retrasando la recuperación de estas zonas. Se requieren medidas extraordinarias, focalizadas y ágiles, que permitan sostener a los emprendedores, recuperar la capacidad productiva y evitar un daño estructural en la economía local”.