Las decisiones de la Casa Blanca no son tan aleatorias como el mercado cree. Al menos, no lo son para los analistas de Signum Global Advisors. La firma, enfocada en el impacto económico y financiero de fenómenos geopolíticos, desarrolló una fórmula matemática para anticipar los giros en "U" de la administración de Donald Trump.
Bajo la premisa de “Trump Always Chickens Out” (TACO), que circula en Wall Street, el equipo liderado por Andrew Bishop, economista jefe de investigación global de Signum, creó el “Hormuz TACO Index”. El objetivo es anticipar cuándo la Casa Blanca cambiará su posición respecto de Irán y del estrecho de Ormuz.
El índice acertó en su debut. La fórmula pondera cuatro componentes de estrés económico y geopolítico: el precio del crudo Brent, el rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años, el desempeño del S&P 500 y el tráfico de buques por el estrecho de Ormuz. Cada variable se convierte en un valor ponderado sobre una base fijada el 7 de marzo, una semana después de los primeros ataques de EEUU e Israel contra Irán, lo que permite comparar el momento actual con episodios previos.
A partir de allí, los analistas mapearon los giros anteriores de Trump: cuando, tras amenazar a Irán, aceptó las negociaciones para un cese al fuego el 22 de marzo; cuando aceptó la tregua el 7 de abril; y cuando aceptó la negociación de un memorándum de entendimiento, a pesar de que Irán cruzara líneas rojas previamente delineadas, como el ataque a infraestructura estratégica de países vecinos. Los cálculos arrojaron un patrón: Trump tiende a actuar cuando el estrés compuesto del mercado alcanza entre 2,3 y 3,4 desviaciones estándar, con un promedio cercano a 2,9.
Extrapolando esa lógica de forma lineal, Signum anticipó que EEUU suspendería su última ofensiva contra Irán entre el 22 y el 30 de julio, con mayor probabilidad de que ocurriera el 26 de julio. El informe se publicó el martes 21.
Para la mañana del viernes 24, todo apuntaba a una intensificación de la reciente ronda de ataques. Trump prometía una campaña militar que podía durar hasta dos semanas. Al día siguiente, los ataques contra Irán fueron suspendidos.
Para entonces, el tráfico por el estrecho de Ormuz ya se había paralizado, el precio promedio de la bencina en EEUU había vuelto a superar los US$ 4 por galón -su valor más alto desde mayo- y la tasa de los bonos del Tesoro a 10 años se acercaba a su mayor nivel del año.
La versión oficial de la Casa Blanca explicaba que se buscaba dar una nueva oportunidad a las negociaciones diplomáticas.
El “Hormuz TACO Index” no pretende descifrar a Trump, pero sí anticipar cuándo los puntos de presión están alcanzando un nivel poco tolerable para la Casa Blanca. 