Para la gran mayoría del mercado, el nombre James van Geelen era completamente desconocido hasta el pasado 23 de febrero. Bastó una sola publicación de su firma Citrini Research para desencadenar una nueva ola de nerviosismo global: el S&P 500 y el Nasdaq cayeron más de 1%, el Dow Jones perdió 800 puntos y las acciones mencionadas en el reporte —DoorDash, American Express, ServiceNow y Mastercard— se desplomaron entre un 4% y un 8%.
El detonante fue un ensayo de siete mil palabras titulado "La crisis de inteligencia de 2028", publicado el domingo 22 de febrero en el Substack de la firma. Redactado como un recuento desde junio de 2028, describe la destrucción de la economía a manos de la Inteligencia Artificial (IA). No solo el software estaría en peligro: los agentes de IA realizarían compras directamente con criptomonedas, eludiendo a Visa y Mastercard. El escenario culmina con el S&P 500 cayendo 38%, un desempleo del 10,2% y manifestantes frente a las oficinas de OpenAI y Anthropic.
El concepto central es el "PIB fantasma": la IA expande las cuentas nacionales, pero esa riqueza no llega a los hogares. Las empresas adoptan IA, despiden trabajadores, el consumo cae y las firmas, en respuesta, invierten en más automatización. Con el paso de los días, el escenario fue cuestionado desde la teoría económica. ¿Quién comprará la mayor producción si todos estamos desplazados por agentes de IA?
El hombre sin imagen pública
Para alguien capaz de mover los mercados de esa manera, Van Geelen es una figura opaca. No hay imágenes públicas más allá de su foto en LinkedIn. Ha participado en los podcasts financieros más escuchados del mundo, pero nunca en video, solo en audio. Incluso cuando Bloomberg lo contactó tras la caída, fue Alap Shah, coautor del informe, quien apareció en cámara. Van Geelen solo ofreció algunas frases.
Su historia es tan atípica como su perfil. Tiene 33 años, estudió biología y psicología en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) y trabajó como paramédico. Fundó en 2013 una startup de salud en la industria del cannabis medicinal, Medify Corporation, que fue adquirida por un fondo de private equity en 2018. En el podcast Market Hive relató que tras la venta "estaba profundamente aburrido". Fue su vecino, un macro trader, quien lo inició en las inversiones.
Ganó notoriedad durante el colapso de Silicon Valley Bank en marzo de 2023. No apostó contra el banco: anticipó lo que la quiebra obligaría a hacer a la Reserva Federal de Estados Unidos. Compró instrumentos financieros de bajo costo que subirían si la Fed cambiaba su política de tasas. Cuando SVB colapsó y la Fed actuó, esos instrumentos multiplicaron su valor 46 veces.
Impulsado por ese acierto, en mayo de 2023 fundó Citrini Research, un blog de inversiones de pago en Substack. En agosto de ese año ya era citado en Bloomberg. Hoy es la publicación financiera más rentable de la plataforma de publicaciones, con más de 119.000 suscriptores. Por
US$ 128 mensuales se accede a reportes especiales y carteras recomendadas. Por US$ 2.000, al "Citrindex", su cartera temática que acumula un retorno del 217% desde su creación, apoyada en apuestas tempranas en IA y fármacos GLP-1 como Ozempic y Wegovy, según informó la propia firma.
En octubre de 2024, incorporó a Nick Reece como director de operaciones. Reece es analista financiero certificado (CFA) con más de dos décadas de experiencia en gestión de carteras.
Citrini Research es la marca comercial bajo la que opera Citrinitas Capital Management, una corporación constituida en Delaware con sede en Nueva York. No gestiona dinero de terceros y su modelo es el de una empresa de investigación de inversiones por suscripción. En su LinkedIn, indica tener entre 11 y 50 empleados. Un registro en la Comisión de Bolsa y Valores de EEUU, (SEC, en inglés) muestra que, en diciembre pasado, la firma cerró una ronda de financiamiento privada de
US$ 5,05 millones con la participación de cinco inversionistas.
En declaraciones a Bloomberg, Van Geelen afirmó que, de haber anticipado la reacción del mercado, “no habría publicado la nota de forma gratuita”.
Con la notoriedad han llegado también los cuestionamientos. Entre ellos, la falta de transparencia sobre las posiciones cortas u otras inversiones de Van Geelen, a través de sus firmas o a modo personal. Una regulación a la que se acogen analistas de fondos y bancos de inversión a la hora de publicar recomendaciones o ideas.
Por ejemplo, el informe sobre la IA fue firmado también por Alap Shah, exanalista de Citadel. Hoy, las empresas de Shah incluyen Lotus Technology Management, una firma de inversiones con foco en IA, y Littlebird, un asistente de IA. El posible conflicto de interés es evidente.
En enero, un mes antes de publicar su pesimista ensayo sobre IA, Citrinitas Capital Management aparece en el prospecto preliminar para la salida a bolsa de RoboStrategy Inc., un fondo cerrado que invierte en empresas privadas de robótica e IA. La firma de Van Geelen aparece como uno de los accionistas (0,25%) que podría vender sus papeles.
Nada de esto aparece visible para sus seguidores en Substack u otras plataformas, al menos, no para quienes no pagan.