"Yo me enteré de todo casi en tiempo real. Empecé a tener información por amigos, conocidos, contactos que empezaron a llamarme y a escribirme mensaje a partir de la 1 de la mañana del sábado. Me decían que veían movimientos inusuales de helicópteros y que se escuchaban aeronaves y drones. Estuvimos en eso hasta como las 2 am, hora en que creo que comenzaron los bombardeos. Fueron principalmente dentro de Fuerte Tiuna, una zona militar que fue creada por Chávez y que con el crecimiento de Caracas terminó quedando en el centro de la ciudad. Yo oí los estruendos, y eso que vivo como a 15 kilómetros de ahí.
Seguí conectado a las redes y a Twitter y así empecé a saber información de manera prácticamente simultánea. Las redes sociales que el gobierno tiene están totalmente bloqueadas, así que si uno quiere tener información de verdad tiene que pagar internet satelital o algún tipo de conexión privada, y descargar un VPN. Yo lo hago así. Por eso estuve siempre bien informado de esta operación militar que fue quirúrgica, precisa, bien planificada. Amigos me contaban que habían bombardeado también los aeropuertos, el de Caracas y los auxiliares de los alrededores, para evitar posibles fugas o enfrentamientos aéreos.
Cuando en un comienzo escuché las detonaciones, pensé que eran fuegos artificiales. Este año se habían lanzado muy pocos en las fiestas de fin de año. Pero cuando los estruendos sonaron más duros y más repetidos, ya me imaginé lo que realmente eran. Bastante pronto, gracias a los medios de comunicación independientes, supimos que el resultado había sido la captura del narcoterrorista dictador que tiene secuestrado el país, que permanecía a la fuerza y bajo el miedo extremo de sus cuerpos de seguridad y de represión.
"Cuando en un comienzo escuché las detonaciones, pensé que eran fuegos artificiales. Este año se habían lanzado muy pocos en las fiestas de fin de año. Pero cuando los estruendos sonaron más duros y más repetidos, ya me imaginé lo que realmente eran".
Muchos no dormimos en toda la noche, leyendo informaciones, noticias, en nuestros móviles, en la computadora. Por seguridad, yo me fui a mi dormitorio, y me ubiqué lejos de la ventana. Pueden haber daños colaterales que uno nunca sabe. Así me pilló el amanecer.
Durante el sábado ha habido en Caracas una tensa calma. La gente ha madurado, ha tomado conciencia, y no se expone. La operación de EEUU sacó a esta pareja nefasta del país, pero aún quedan aquí remantes de su régimen. Entonces la gente, por malas experiencias anteriores, no se ha volcado a la calle a celebrar eufóricamente, pese a los felices que estamos. Preferimos mantenernos a la expectativa. Si sales celebrar, aún están en las calles los cuerpos de seguridad. Somos todavía un país secuestrado por malhechores.
Ellos mantienen el control de todas las instituciones. Y no podemos pretender que el cambio sea inmediato. Se dio un tremendo paso al llevarse a estos dos, eso sí. Hay que agradecer y celebrar que Donald Trump tuvo la disposición política y la valentía para hacer lo que tenía que hacer y en el momento en que tenía que hacerlo. No va a ver cómo pagar el agradecimiento por todo lo que ha hecho ese señor.
"La gente, por malas experiencias anteriores, no se ha volcado a la calle a celebrar eufóricamente, pese a los felices que estamos".
No podemos celebrar en Caracas, pero nos mantenemos conectados por mensajes. Cada quien desde su casa aporta su granito de arena enviando información. Hace poquito estuve conectado escuchando la intervención de Trump y su equipo desde Mar-a-Lago. Me pareció asertivo en todo lo que dijo, excelente. Anunció que estaba contemplada la presencia militar, y a mí me parece que es lo que hace falta. Esto es como un cáncer: tú no puedes pretender curar a una persona de un cáncer sacándole una espinilla, tienes que atacar el problema de raíz. No se trata sólo de apretar un switch o llevarse a este par de terroristas que se acaban de llevar. Aquí hay que entrar a instituciones que están muy deterioradas. Y en eso, es justa y necesaria la presencia de las fuerzas norteamericanas. A mí eso no me intimida. Porque Venezuela ya está intervenida desde hace mucho tiempo. Nosotros estamos intervenidos por los cubanos.
En el 2015, un gran amigo que era general de la Fuerza Aérea se atrevió a cuestionar la presencia de los cubanos en un directorio del ministro de la Defensa, y apenas salió de esa reunión se lo llevaron preso como por dos años. ¿Qué ahora vengan los marines? No hay problema. Por lo menos Estados Unidos es una fuerza reconocida. Trump además habló de una transición pacífica y democrática; y aquí justamente lo que no hay es democracia.
Yo ni siquiera sé lo que ha transmitido la televisión estatal en estas horas, hace mucho que no la miro. Trato de no contaminarme con eso. Sólo dan comunicados oficiales, se entrevistan entre ellos; ésa es la programación.
"Es justa y necesaria la presencia de las fuerzas norteamericanas. A mí eso no me intimida. Porque Venezuela ya está intervenida desde hace mucho tiempo. Nosotros estamos intervenidos por los cubanos".
Durante este sábado, Caracas no ha funcionado con normalidad. Está todo cerrado. Las grandes cadenas de supermercados no pudieron abrir porque generalmente sus empleados viven retirados y no alcanzaban a volver a sus casas ya que el gobierno declaró estado de excepción, con toque de queda a partir de las 2 de la tarde. Por eso tampoco están abiertas las gasolineras. Tampoco ves gente caminando por la calle. Y no hay libertad de tránsito por el territorio nacional.
Hay también sectores con problemas de suministro eléctrico, sobre todo donde ocurrió el bombardeo y que afectó algunos cables de alta tensión, algunos transformadores. Todo eso ocurre pese a que el gobierno trate de transmitir cierta ‘normalidad’. Pero la ciudad está paralizada”.