Un nuevo balance de recaudación proveniente de morosos del Crédito con Aval del Estado (CAE) entregó este martes la Tesorería General de la República (TGR), que entre enero y abril de este año alcanzó un máximo histórico: $ 34.320 millones.
En el mismo período de 2025, la recolección ascendía a solo a $ 8.681 millones, por lo que la nueva recaudación mostró una diferencia positiva del 295% entre ambos lapsos, informó esta mañana en conferencia de prensa el tesorero general de la República, Hernán Nobizelli.
La suma recaudada durante el mes de abril fue explicada en gran medida a través de convenios de pago entre los deudores y la TGR, con un monto de $ 11.991 millones.
De la misma forma, aparecen como montos relevantes los $ 5.712 millones obtenidos a través de la recién concluida Operación Renta, junto a $ 1.500 millones recolectados a través de gestiones de embargo y retención de bienes.
Se flexibilizan convenios
Junto a lo anterior, más de 550 mil deudores del CAE podrán acceder a un nuevo convenio de pago anunciado este martes por la Tesorería, que ajusta las condiciones según el nivel de ingresos.
En concreto, la medida apunta a un convenio por tramos de ingreso, los que buscan que los deudores puedan reordenar sus obligaciones según su realidad financiera, en un contexto en que la deuda total del beneficio destinado a la educación superior asciende a $ 4 billones.
De esta forma, quienes tengan ingresos de hasta $ 1.000.000 podrán acceder a un convenio con un pie de hasta 1 UTM (aproximadamente $ 70.000), mismo monto que se pagará en cuotas en períodos desde 12 a 24 meses.
Asimismo, para quienes perciban sueldos entre $ 1.000.000 y $ 2.000.000 se establecerá un pie equivalente al menor valor entre $1 millón o el 10% de su deuda, con cuotas mensuales que correspondan al 10% de su sueldo.
El último tramo se estableció en quienes tengan ingresos entre $ 2.000.000 a $ 5.000.000, para quienes aplicará un pie equivalente al menor valor entre el 10% de la deuda y $ 1.500.000, junto a cuotas ajustadas al 10% de sus ingresos.
En caso de no pago, el convenio podrá ser reactivado en una segunda oportunidad, aunque con condiciones incrementadas en 1,5 veces.
Si el incumplimiento se repite y el convenio caduca por tercera vez, el deudor no podrá acceder a nuevos acuerdos.
La medida fue celebrada por Nobizelli, quien aseguró que se han flexibilizado los convenios “pensando en las personas, para que nadie quede fuera de la posibilidad de regularizar su situación”, a lo que agregó que el principal foco es “acompañar este proceso con soluciones alcanzables”.
Quien también participó en el anuncio fue el jefe de la División de Cobranzas de la TGR, Aquiles Jara, el que invitó a los deudores a “informarse adecuadamente para tomar las decisiones más convenientes a sus intereses y aprovechar las condiciones más favorables para ponerse al día y evitar así las complejidades propias de gestiones de cobranza”.