Macro

Banco Central proyecta una caída de 18% para el comercio en abril

De acuerdo con una estimación realizada en base a las cuarentenas decretadas hasta ayer, la entidad asume que dicho sector recibirá en abril el golpe más duro de la pandemia por Covid-19.

Por: Pamela Cuevas V. | Publicado: Miércoles 29 de abril de 2020 a las 14:18 hrs.
  • T+
  • T-
Mario Marcel advirtió sobre la incertiumbre que rodea las proyecciones.
Mario Marcel advirtió sobre la incertiumbre que rodea las proyecciones.

Compartir

Un duro golpe dará la pandemia por Covid-19 a la economía local en el segundo trimestre del año y abril será la primera muestra de ello. De acuerdo con una estimación realizada por el Banco Central, para este mes se espera que por sectores productivos el comercio sea el más afectado de todos con una caída de 18%.

Así lo reveló esta mañana el presidente de la entidad, Mario Marcel, en una charla realizada por teleconferencia y titulada "Chile y la crisis del Covid-19: Perspectivas económicas y respuestas de política", organizada por la Facultad de Economía de la UDD.

En su análisis sobre el impacto que tendrán las cuarentenas focalizadas que ha adoptado el Gobierno para contener la velocidad de contagio del coronavirus, señaló que en base a un cruce de información entre las zonas afectadas por dicha medida y la actividad productiva asociada a ellas, espera una contracción de 6% para la industria y 4% para la construcción. Todo ello indicaría que en abril la economía se contraería entre 12% y 15%.

Esto iría en línea con lo proyectado para el año, en el Informe de Política Monetaria (IPoM), que prevé una caída del Producto Interno Bruto (PIB) de entre 1,5% y 2,5%, llevando con ello al país a la peor recesión desde la década del 80. 

Recalcó que las proyecciones tanto para este año como para el próximo -donde espera una recuperación del crecimiento de entre 3,75% y 4,75%- están sobre supuestos inciertos que asumen que las medidas restrictivas de movilidad se concentrarán en abril, mayo y junio. Advirtió que el invierno que se avecina aún sigue siendo motivo de preocupación.  

Reiteró que los supuestos del rebote de la economía asumen una paulatina recuperación de la actividad en el tercer trimestre, la que se verá intensificada en magnitud en el cuarto. Esto último, por la peor base de comparación que dejó el impacto del estallido social en la última parte del año pasado.

¿Hay riesgos de estanflación?

En el contexto en que la crisis sanitaria sumirá al mundo en la peor recesión de los últimos 100 años, y tomando en cuenta que en décadas pasadas países emergentes, como Chile, se han visto en períodos de estanflación, Marcel señaló que a nivel mundial esta es una interrogante para abordar en 2022.

Esto porque dicho fenómeno -que supone una baja inflación junto a un actividad productiva poco dinámica- no será posible de verlo en el corto plazo, dado que al estar ligado a la capacidad de crecimiento económico “el deterioro de la actividad está siendo tan drástico que cualquier recuperación que veamos en el próximo año y medio va a aparecer con tasas de crecimiento relativamente altas”. Es decir que los números serán reflejo de bases de comparación muy bajas. 

Para Chile, a su juicio la pregunta sobre si existe un riesgo de estanflación -ligado a la pérdida de dinamismo en la actividad económica por los cambios tecnológicos, el funcionamiento y estructura de los mercados junto a la transición demográfica- resulta relevante de abordar. Ello porque recordó que en los últimos 15 años el país ha ido perdiendo capacidad de crecimiento al pasar de un potencial de 5% a uno de 3%. A ello se suma, que lo que pudo haber aportado la migración en este punto pareciera ser que ya ha concluido, por lo que es más evidente el desafío que supone mejorar la productividad.

Ante esto comentó que las políticas que se puedan adoptar para elevar dicha capacidad no son del ámbito del Central, pero mencionó que todo lo relacionado con capital humano, innovación, diversificación productiva y penetración tecnológica son claves para los próximos años.

Advirtió en este sentido que las bajas tasas de inversión -para este año el IPoM asume una contracción de 8,2%, para luego repuntar a 5,1% el 2021 y 4,3% en 2022- son una señal de alerta porque es a través de ella por donde se irán incorporando las nuevas tecnología.

“Es muy distinto enfrentar este desafío a continuación de una depresión profunda que hacerlo después de una recesión moderada”, señaló Marcel, enfatizando que todos los esfuerzos que se hagan por mitigar el shock recesivo de la crisis sanitaria es primordial.  

Lo más leído