China está acelerando a fondo los preparativos para el evento económico más importante del cual será anfritrión este año: la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), que se desarrollará entre los días 18 y 19 de noviembre en Shenzhen.
La cuna de la innovación del gigante asiático, como se caracteriza dicha ciudad de unos 20 millones de habitantes, se alista para recibir a los líderes de las 21 economías del bloque comercial -que incluye a Chile- , como parte de una ambiciosa estrategia que combina diplomacia de libre comercio y tecnología de punta.
Bajo el lema “Construyendo una comunidad de Asia y el Pacífico para prosperar juntos”, la nación encabezada por Xi Jinping busca transformar la cumbre en una vitrina de su liderazgo industrial.
El enfoque principal de la agenda está puesto en la gobernanza de la inteligencia artificial centrada en el bien común, la resiliencia de las cadenas de suministro global frente a las corrientes proteccionistas; y formalización económica e infraestructura digital.
A propósito de este último punto, Beijing está promoviendo la digitalización como la herramienta esencial para reducir la informalidad laboral y comercial en la región. Esta dinámica contempla potenciar la inclusión financiera para fomentar sistemas interoperables de pago móvil y billeteras digitales, inspirados en sus plataformas nacionales masivas.
Otra dimensión que buscan impulsar se relaciona con las pequeñas y medianas empresas (PYME) tecnológicas, de forma tal de facilitarles incentivos y redes de cooperación técnica para que se adopten herramientas de automatización y comercio electrónico transfronterizo.
Para asegurar la ejecución de estos puntos, el grupo de trabajo de Ciencia, Tecnología e Innovación de APEC está coordinando foros técnicos paralelos enfocados en infraestructura tecnológica y conectividad de redes.
300 encuentros de ministros y técnicos
La preparación para la cumbre de líderes, que se ha anunciado contará con la presencia del Presidente José Antonio Kast, ha pretendido no dejar nada al azar.
Las autoridades chinas programaron un calendario de casi 300 encuentros ministeriales y técnicos a lo largo del año en curso para asegurar los consensos políticos previos.
Es así como luego del encuentro de altos funcionarios en Guangzhou durante febrero, las ciudades de Shangái y Suzhou albergaron en mayo citas clave.
En Suzhou, por ejemplo, los ministros de Comercio del bloque sellaron una hoja de ruta -que se considera trascendental- para la liberalización de los servicios digitales, un paso fundamental impulsado por Beijing para reducir las trabas al comercio electrónico transfronterizo.
Las miradas del mundo empresarial están puestas en la infraestructura que está desarrollando la ciudad de Shenzhen, la cual está implementando soluciones urbanas de última generación para las delegaciones internacionales, que incluyen demostraciones de transporte automatizado, aplicaciones comerciales de la llamada “economía de baja altitud” (como drones de pasajeros en fase final de prueba) y robots humanoides integrados en la asistencia de servicios públicos.
En paralelo, el ordenamiento de la ciudad se ha vuelto estricto. Las normativas locales se endurecieron recientemente con fuertes regulaciones al uso de patinetes eléctricos para garantizar una movilidad fluida y segura durante los días del foro.
Trump-Xi
El clima político en el que se enmarcará la cumbre probablemente estará marcado con una entendida tregua táctica tras la reunión bilateral que sostuvieron los presidentes de Estados Unidos, Donald Trump, y de China, Xi Jinping, en Beijing a mediados de mayo.
Aunque EEUU mantiene una postura de aranceles firmes, el reciente acuerdo de compra de productos agrícolas y aviones comerciales ha rebajado la tensión, abriendo espacio para que la cumbre de APEC logre enfocarse en la cooperación económica y la estabilidad del mercado global del bloque, que hoy representa el 66,9% del intercambio comercial total de Chile y concentran cerca del 74,4% de sus exportaciones.
El intercambio anual con dichos socios alcanza los US$ 122.703 millones, destacando como destinos principales China y EEUU.