Un nuevo mes de caída arriesga sumar en abril la economía chilena. Esa sensación tendió a prevalecer este viernes entre los analistas de mercado luego de conocer el desempeño que tuvo la actividad del comercio -en sus segmentos minorista y mayorista- en el período citado, así como en la industria, que sumó nuevas bajas de producción, tanto manufacturera como minera, que informó el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
Coopeuch anticipó una disminución 0,6% para el Indicador Mensual de Actividad Económica (Imacec) junto con agregar que el panorama es bastante similar al de marzo: mal desempeño se concentra en la producción de bienes, y fuertemente incidido por elementos puntuales.
Lo inquietante es que marzo completó un primer trimestre donde el Producto Interno Bruto (PIB) descendió 0,5% anual.
El reporte de la entidad financiera destacó que la minería exhibió una fuerte caída debido a una alta base de comparación con el mismo mes del año anterior -algo que también se verá en los datos sectoriales de mayo-; mientras el comercio “mantuvo un buen dinamismo, aunque algo menor a lo esperado por el mercado”.
Levemente detrás se ubicó el Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales (OCEC UDP), que esperan que el Banco Central informe el lunes un descenso del Imacec de 0,5%, una cifra que está por debajo del 0,5% de alza anticipado por la última Encuesta de Expectativas Económicas del ente emisor.
“Los indicadores sectoriales muestran resultados decepcionantes para el mes de abril”, dio el análisis de la economista de OCEC UDP, Valentina Apablaza, junto con advertir que son lapsos con la misma cantidad de días hábiles.
“La minería continuó su caída en picada (-9,0%), mientras la manufactura volvió a caer (-2,5%). EGA creció modestamente (0,9%), lo mismo que el comercio (3,2%)”, enumeró el gerente de Estudios de la consultora Gemines, Alejandro Fernández.
A su juicio, “no hubo sorpresa” en la publicación de los indicadores sectoriales del INE y más bien se confirmó su expectativa de que “el segundo trimestre será de crecimiento positivo, pero muy bajo, lo que se traduciría en un primer semestre en torno a cero. Así se estaría confirmando que la posibilidad de crecer 2% este año es muy remota”.
Con estos antecedentes, más las estimaciones para el resto de la economía, proyectó un Imacec para abril que retrocede 0,3% en 12 meses y sube modestamente en términos desestacionalizados respecto de marzo.
“La debilidad de la economía se confirma con los datos del mercado laboral que muestra un crecimiento casi nulo del empleo y con una tasa de desocupación desestacionalizada de 8,9%, la más alta desde diciembre de 2023”, enfatizó.
En el plano de las expectativas negativas se ubicó Santander, cuyo análisis previó una expansión de la actividad en abril entre 0,5% y 1% anual.
Pese a ese cálculo, la entidad planteó que las cifras sectoriales de abril evidenciaron un panorama similar al observado en marzo, “apuntando a una actividad que continúa sin retomar dinamismo”.