La Comisión Nacional de Evaluación y Productividad (CNEP) presentó este viernes la última versión del Informe Anual de Productividad.
La entrega destaca por ser la primera en este bienio (2024-2025), excluyendo los años afectados por la pandemia, en mostrar un aporte positivo de la productividad al crecimiento del Producto Interno Bruto total (PIB), algo que no ocurría desde el período de 2011-2012.
Según la publicación, además, la Productividad Total de Factores (PTF) de la economía agregada aumentó en 2025 entre un 0,5% y 0,6%, mientras que la economía no minera lo hizo entre 1% y 1,2%.
Estas mejoras en eficiencia explican de manera aproximada un cuarto del crecimiento del PIB total de 2025 (estimado entre 2,4% y 2,5%).
El secretario ejecutivo de la CNEP, Rodrigo Krell, advirtió que, si bien los resultados observados en 2024 y 2025 representan un cambio relevante respecto de la trayectoria reciente, evaluar la persistencia de esta dinámica requiere un seguimiento continuo de los determinantes de la productividad y de su evolución en horizontes de mediano y largo plazo, con el fin de distinguir entre variaciones transitorias y cambios más permanentes.
Sectores destacados
Los sectores que encabezaron el crecimiento de la productividad fueron agricultura, caza y pesca (3,9%), electricidad, gas y agua (3%), comercio, hoteles y restaurantes (2,6%) y minería, que registró un alza del 1,7%.
En contraste, el sector de la construcción volvió a registrar una contracción de su productividad en 2024, con una caída de 2%, tras el leve repunte observado en 2023. Este resultado extiende una persistente tendencia negativa que se observa desde mediados de la década de 1990. En efecto, entre 1996 y 2019, la PTF del sector presentó una disminución promedio anual de 3,1%, reflejando un desempeño sostenidamente débil en la eficiencia productiva.
Según el reporte, hay dos razones que explicarían el crecimiento: la automatización de puestos de trabajo, explicada por menos dinamismo en la creación de empleos y aumento sostenido de costos laborales, lo que lleva a las empresas a adoptar tecnologías que mantienen la producción, con menos personal.
La segunda teoría alude al desempeño del sector exportador, vinculando una mejor PTF con un alto desempeño de las exportaciones, las cuales -impulsadas por la competencia internacional- han debido acelerar su eficiencia, creciendo un 4,6% en total, según cifras del Banco Central alusivas al tercer trimestre del 2025.
La metodología
La forma en la que el informe mide la productividad se basa en la medida de la Productividad Total de Factores (PTF), la que es el resultado de cruces de datos entre el PIB, capital ajustado, que es solo al capital utilizado para producir (maquinaria, edificios, software) y empleo ajustado (medida que suma las horas de trabajo reales y les añade un "extra" según el nivel de estudios y experiencia de los trabajadores).
“En términos simples, la productividad se refiere al grado de eficiencia con que una economía utiliza los recursos disponibles, particularmente el trabajo y el capital. A diferencia de estos factores, cuya expansión enfrenta límites, la productividad tiene un potencial de mejora prácticamente ilimitado, lo que la convierte en un elemento clave para un crecimiento económico sostenible, con impactos directos sobre la calidad de vida y el bienestar de las personas. Mientras los recursos físicos pueden agotarse, las ideas y las formas de utilizarlos mejor no tienen ese límite”, indicó Krell.
El informe fue presentado en el marco de un encuentro realizado en Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, cita que fue encabezada por el ministro de Hacienda, Nicolás Grau, y el presidente de la CNEP, Pablo García, y que convocó a diversos actores del mundo público y privado.