Precisamente, la producción superaba los 3 millones de barriles por día (mbpd) a principios del milenio. Actualmente, cuando todos los ojos se han vuelto a Venezuela tras la captura de quien fuera su Presidente, Nicolás Maduro, por parte de Estados Unidos, dicha cifra bajó hasta 1 millón de bpd.
Un cambio radical que habla de un escenario económico que arrastra una crisis en las últimas décadas, marcado por una persistente contracción de la actividad, incluido el debilitamiento de los sectores productivos, y de una desatada hiperinflación.
De hecho, hay una distancia adicional con las mismas cifras en que asumió Hugo Chávez la presidencia de la citada nación en 1999. En ese entonces, el Producto Interno Bruto (PIB) del país alcanzaba a unos US$ 97.517 millones tras una disminución de 6% frente a 1998, de acuerdo a cifras del Fondo Monetario Internacional.

Además, la variación de los precios internos era de 23,6%.
Hoy, el panorama es muy distinto, cuenta el economista y académico en la Universidad Central de Venezuela, José Guerra. “Este año cierra con una inflación de 600%. El país no tiene reservas internacionales y de los 26 años, en 19 hubo déficit fiscal”, indicó.
A lo anterior, el analista agregó que entre 1999 hasta 2012 la economía creció en términos per cápita un 0,5% y los precios se expandieron en promedio un 40%.
Pero, en adelante, el controvertido gobernante encontró en la cotización internacional del petróleo -su principal producto de exportación- un aliado que le permitió a la economía acelerar su velocidad de expansión. Incluso, en 2012 -cuando el crudo ya había superado los US$ 100 el barril-, el Producto Interno Bruto (PIB) llegó a bordear los US$ 360 mil millones.

No obstante, hubo problemas de gestión de distintas políticas.
La bonanza comenzó a ser acompañada de pérdidas en el sector petrolero, que pasó de una producción de 3,3 mbpd hasta 2,5 mbpd en 2012; así como una disminución del tamaño del sector privado, con expropiaciones en las principales industrias venezolanas, explicó Guerra.
“Él le dejó a Maduro una bomba de tiempo: un control de precios, un control de cambio. Había una fuga fenomenal de divisas, un déficit fiscal acumulado, no obstante que disfrutó de los mayores precios petroleros de la historia de Venezuela”, señaló.
En 2013, cuando Maduro asumió el poder, el PIB se redujo de unos cerca de US$ 360 milones a unos US$ 258.931 millones, con una inflación que persistía en 40,6%.
En adelante, no hubo mejoras. La producción de petróleo siguió bajando, algo que coincidió con las sanciones que empezó a imponer Estados Unidos en 2019, que incluyeron prohibiciones de relaciones de negocios con empresas venezolana, sanciones para quienes exportaran a ese mercado y el congelamiento de activos de la petrolera estatal Pdvsa.
“Le echan la culpa del problema del petróleo venezolano a las sanciones, pero simplemente ayudaron a terminar de colapsar la industria. Llegó tan bajo que prácticamente desapareció y llegó un momento en que alcanzó un mínimo de 300.000 y 400.000 barriles diarios”, expuso el economista y académico de la Universidad de Santiago (Usach), José Noguera.
En estos momentos, se estima que la producción es de 1 mbpd, con un precio de US$ 61,7 por barril. Una cifra que dista del máximo al que llegó en 2012 con US$ 111, mientras que en 1999 fue de US$ 25,1.
Tampoco ayudó, como lo señaló Capital Economics, que la política fiscal se mantuviera “excesivamente laxa” en el país, ya que el gobierno gastó los ingresos extraordinarios del auge de las materias primas y otros factores.
“Durante la década de 2010, el gobierno terminó acumulando déficits de alrededor del 10% del PIB y su carga de deuda se disparó de alrededor del 40% del PIB en 2010 a más del 200% a finales de la década (incumplió el pago de su deuda externa a finales de la década)”, indicó la economista para mercados emergentes de la firma, Kimberley Sperrfechter.
Desde 2013, el PIB real se ha contraído cerca de 70% y se estima que alrededor de una cuarta parte de la población ha emigrado.
Para 2025 se estima en unos US$ 82.767 millones, según el FMI.
86% bordea la pobreza. 1 millón de barriles se estima la producción petrolera diaria.
Caída de las principales industrias
Dado el panorama que enfrentó la nación caribeña, cambió la composición del Producto venezolano. El investigador del CIES de la Universidad del Desarrollo, Carlos Smith, detalló que el sector del crudo representaba el 25% del PIB a comienzos de la era de Chávez, algo que subió hasta el 85% a la fecha.
“Esto no es porque haya crecido, sino porque el resto de las industrias han sido destruidas. Y, por lo tanto, el peso que tomó el petróleo tiene que ver con eso, no con un crecimiento de la industria petrolera, sino todo lo contrario”, dijo.
Guerra y Noguera coincidieron en que hoy el commodity lidera como componente de la actividad, ya que no existen sectores que en algún minuto se destacaron como la agricultura, especialmente de café y cacao, metalúrgicas y, la exportación de servicios, como la electricidad.

La industria automotriz de Venezuela desapareció, relató Noguera. Y su ejemplo es decidor: si llegaron a ensamblar 200.000 vehículos por año, ahora ya no es ninguno.
“La industria del acero público desapareció, era la tercera más importante del sector privado y las empresas fueron estatizadas en el 2008”, añadió.
Smith también agregó que la economía ha mantenido otros ingresos como las remesas, que se han estabilizado alrededor de US$ 3.000 millones a US$ 3.500 millones.
Pero, claro, esto no ha sido por las mejores razones. El éxodo de la población venezolana se calcula en unos 8 millones de venezolanos. Hoy la población, según el FMI, es de unos 27 millones.

Pobreza arriba del 80%
La pobreza también es un indicador que ha aumentado en los últimos 26 años.
Mientras que no existen cifras oficiales, el autónomo Observatorio Venezolano de Finanzas informó que la pobreza -medida en la incapacidad de los salarios para cubrir la canasta alimentaria- en Venezuela alcanzó el 86% en 2024.
No obstante, no siempre fue así.
“El crédito que se le da a Chávez es que durante un tiempo se bajó la pobreza, porque había tanta plata que hizo unos programas muy agresivos de distribución de comida, de ayuda, de viviendas. Pero cuando se acabó la plata, la pobreza empezó a volver a tomar mucha fuerza”, explicó Guerra.
De acuerdo a los datos del economista, para el inicio del gobierno en 1999 la pobreza era del 55% y para finales de 2012 se redujo a 22%.
De acuerdo a la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) la prevalencia de la subalimentación entre 2021 y 2023 fue del 17,6% y alcanzó a cinco millones de venezolanos.
Todo, como parte de un contexto donde la inflación ha subido hasta patrones históricos y que hoy tienen a la golpeada economía con niveles del orden de 600%.