DOLAR
$960,92
UF
$41.016,28
S&P 500
7.703,83
FTSE 100
10.707,63
SP IPSA
11.315,26
Bovespa
183.966,00
Dólar US
$960,92
Euro
$1.096,05
Real Bras.
$185,04
Peso Arg.
$0,63
Yuan
$143,17
Petr. Brent
104,94 US$/b
Petr. WTI
92,61 US$/b
Cobre
6,77 US$/lb
Oro
4.337,80 US$/oz
UF Hoy
$41.016,28
UTM
$71.721,00
¿Eres cliente nuevo?
REGÍSTRATE AQUÍLa medida pondría a prueba a de dos de sus principales accionistas: el gobierno de EE.UU. y el sindicato United Auto Workers (UAW).
Por: Equipo DF
Publicado: Lunes 17 de agosto de 2009 a las 11:18 hrs.
El fabricante de automóviles
estadounidense Chrysler, controlado por el grupo italiano Fiat,
estudia producir el subcompacto Fiat 500 en su planta de la ciudad
mexicana de Toluca, avanzó hoy el diario neoyorquino The Wall Street
Journal.
Chrysler también está evaluando qué modelos de Fiat introducir en
el mercado estadounidense, de acuerdo con el diario, que cita
fuentes conocedoras de los planes de la empresa, rescatada de la
bancarrota por su competidor italiano en junio.
La revisión y reestructuración de los planes estratégicos de la
automotriz incluyen también la posible producción de un motor
pequeño de Fiat para el urbano 500 en una planta en Trenton
(Michigan), y la fabricación de un compacto con un tamaño
ligeramente mayor que el 500 en EE.UU., según las fuentes citadas
por el Wall Street Journal.
El portavoz de Chrysler, Gualberto Ranieri, no quiso comentar los
planes de producción del grupo estadounidense y únicamente afirmó al
periódico que los detalles serán anunciados más adelante.
Según el diario económico, si el fabricante automovilístico
estadounidense decide producir el 500 en Toluca, pondría a prueba
las relaciones entre el nuevo equipo directivo de Chrysler y dos de
sus propietarios y accionistas: el Gobierno estadounidense, que
controla el 8% del accionariado, y el sindicato United Auto Workers
(UAW), que posee el 55%.
Fiat controla el 20% de Chrysler.
Cuatro reglamentos deberán resolver aspectos clave como la protección de resultados de investigación, el uso y operación del repositorio nacional y la transparencia en las empresas de base científico-tecnológica.
Operación podría superar los US$ 43 millones y daría fin a las disputas entre quien funge como dueño del complejo y su banco financista. Quien se quede con el paño podría levantar al menos tres edificios para vivienda, oficina y comercio.
Sebastián Vallebona anticipó un alto interés de las empresas por acogerse a la medida y señaló que avanzan junto a InvestChile en una plataforma tecnológica para responder con rapidez.