Hace algunos meses, los accionistas de Cementos Bío Bío (CBB) anunciaron su intención de deslistarse de la Bolsa de Santiago, movimiento que fue aprobado por la propia compañía. Hoy, una nueva cementera busca seguir el mismo camino que la firma controlada por la belga Carmeuse Holding.
Se trata de Melón, empresa ligada al grupo peruano Brescia, que el pasado 9 de enero -en sesión de directorio- acordó citar a una junta extraordinaria de accionistas para este miércoles 28.
En dicha instancia se votará la propuesta para que la sociedad deje de estar afecta a las normas que rigen a las sociedades anónimas abiertas, además de solicitar la cancelación de la inscripción de sus acciones en el Registro de Valores de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) y en las Bolsas de Valores.
La cementera argumentó que la iniciativa responde a que Melón dejó de cumplir las condiciones que obligan a inscribir sus títulos en el Registro de Valores. En concreto, se mantuvo por más de seis meses consecutivos con un número de accionistas activos inferior a 2.000.
En el hecho esencial, la compañía también precisó que, en caso de aprobarse las materias señaladas, los accionistas disidentes -aquellos que voten en contra en la junta- tendrán derecho a retiro. Este beneficio podrá ejercerse por la totalidad de los papeles que dichos accionistas tengan inscritos a su nombre en el Registro de Accionistas de la sociedad.
Con el movimiento, según consignó Bloomberg, Melón pondrá fin a una historia bursátil que comenzó en 1994.