Hace menos de una semana, la Fiscalía Nacional Económica (FNE) destapó lo que hoy es considerado como el caso que más tensión ha generado dentro del mercado de los vales de alimentación en Chile.
Se trata de una investigación –gatillada en 2019, tras el ingreso de una denuncia anónima– por presunta colusión entre quienes lideraron las firmas de capital francés Pluxee (que hasta 2023 funcionó como Sodexo) y Edenred, entre 2013 y 2021.
Esto, a través de acuerdos de asignación de zonas o cuotas de mercado, la coordinación de precios y retiro de ofertas en licitaciones públicas y privadas.
Pero dicho modus operandi –que, según declaró el francés Philippe Blecon, exgerente general de Edenred, funcionaba bajo la consigna: “no me tocas los míos (clientes), yo no toco los tuyos”– no sería una completa novedad.
Al contrario, la seguidilla de acusaciones encaja dentro de un historial de casos a nivel internacional.
Según una revisión de registros, documentación y prensa, dentro del mapa global hoy ambas compañías cuentan con diversos antecedentes de haber sido acusadas (y, en algunos casos, condenadas) por haber realizado una seguidilla de prácticas anticompetitivas por lo menos en los mercados de Brasil, Turquía, Rumania, y en el país donde ambas firmas tienen su origen: Francia.

US$452 millones se les multó en Francia
Una sanción de US$ 452 millones
Las primeras sospechas se levantaron hace 27 años, en 1999. Para ese entonces, ambas firmas hoy acusadas operaban bajo otro nombre: Edenred se llamaba Accor y Pluxee, Sodexo.
Según documentación de archivo, ese año el Ministerio de Economía Finanzas e Industria de Francia le remitió al Consejo de Competencia un caso de presuntas prácticas colusorias. ¿Las sospechosas? Accor, Sodexo y una tercera llamada Chèque-Déjeuner, que cambió de nombre a Up.
En respuesta, tras realizar una extensa revisión de antecedentes, en 2001 la autoridad se pronunció y constató que las tres firmas se habían confabulado en “el reparto del mercado de vales de comida, la fijación de la tasa de comisión pagada por los restaurantes y la implementación de un servidor Minitel (sistema de telecomunicaciones) que obstaculizó el acceso al mercado”.
La investigación, al igual que en Chile, contó con declaraciones y confesiones gráficas de exejecutivos, que permitieron dilucidar cómo operaban sus maniobras.
Por ejemplo, un exgerente regional de Sodexo en Toulouse –denominado “Sr. Tetsard”–, confesó a las autoridades que existían acuerdos entre gerentes de las compañías que “se manifestaron, en particular, durante reuniones periódicas (...) en las que se analizaba el cumplimiento de los acuerdos. En cuanto a las licitaciones (contratos públicos), teníamos instrucciones de nuestra dirección comercial de no responder o de presentar ofertas incompletas”, declaró.
Las sanciones impuestas por el regulador francés ese año fueron de 4 millones de francos para Accor (unos US$ 5 millones) y 2 millones para Sodexo (unos US$ 2,5 milones).
Pero no quedó ahí. 18 años después, en 2019, la Autorité volvió a poner la lupa sobre dichos operadores y una cuarta firma: Natixis Intertitres. Esto, nuevamente, por desarrollar prácticas anticompetitivas en el mismo mercado.
Según la página web de la autoridad francesa, entre los años 2002 y 2018, las cuatro compañías habrían intercambiado información sobre sus respectivas estrategias comerciales y “suscribieron una serie de acuerdos destinados a monopolizar el mercado de los vales de comida”.
¿La multa? Casi 415 millones de euros a los cuatro emisores de vales (unos US$ 483 millones), cifra que –tras una apelación– bajó hasta 388 millones de euros (US$ 452 millones).
10% de su facturación arriesgan las firmas en Rumania
Otros mercados
El resto del grupo de países en los que las firmas han repetido estas actitudes es variopinto e incluye a Turquía, Rumania y Brasil.
En todos los casos se trata de investigaciones que datan desde los últimos tres años y que aún no están cerradas.
En julio de 2023, el Consiliul Concurenței de Rumania anunció la apertura de una segunda investigación a las firmas Edenred, Sodexo Pass y Up. La primera fue en 2011, pero no se hallaron pruebas suficientes.
En esta oportunidad, la autoridad afirmó en un documento oficial que “se tiene indicios de que las firmas (...) habían coordinado sus comportamientos en ciertas licitaciones en las que participaron, así como en la fijación del nivel de las comisiones de reembolso de los tickets cobradas a los comercios afiliados”.
Seguido, transparentó que allanaron las respectivas oficinas de las compañías y que las empresas involucradas arriesgarían “multas de hasta el 10% de su facturación”.
Caso similar ocurre en Turquía. Tras una primera investigación en 2010, el año pasado las autoridades anunciaron la apertura de un proceso por sospecha de colusión en licitaciones, compartir carteras de clientes e intercambiar información sensible entre Edenred, Pluxee, Multinet y Setcard. A la fecha, esta sigue en curso.
El caso más cercano geográficamente es el de Brasil. En julio de 2025, el Consejo Administrativo de Defensa Económica anunció el comienzo de una investigación para evaluar presuntas prácticas anticompetitivas de compañías Alelo, Pluxee y Ticket (Edenred).
Esto, según Bloomberg, luego de una demanda dos fintech: Flash y Swile, quienes acusaron que las compañías estarían usando el mecanismo de descuentos para acaparar y mantener su participación de mercado. En una primera instancia –aún en curso– la investigación deberá dilucidar si estas prácticas tenían como fin la exclusión de rivales.