Horas complejas se viven al interior del grupo gastronómico Unifood, ligado al fondo de inversión Mesoamérica, con sede en Costa Rica. El fantasma de la quiebra está sobre tres de sus principales activos en el país: los restaurantes Pollo Stop, y Pedro, Juan y Diego, además de su cadena de heladerías que funcionó bajo la marca Savory.
Tras graves problemas económicos, el conglomerado había decidido poner en venta las tres empresas, y quedarse solo con su red de 40 tiendas de conveniencia XS Market.
Pero hasta ahora, no ha enajenado ninguna.
Se estima que las tres firmas operan poco más de 200 locales y dan empleo a unos 2 mil trabajadores. Cuando Mesoamérica tomó el control de Unifood en 2016 (tras adquirir la sociedad al empresario chileno Jacques Albagli), el conglomerado manejaba 300 puntos de venta y empleaba a unas 4.500 personas.
El declive del grupo gastronómico comenzó con la crisis social de 2019 y luego la pandemia, según el propio holding, el que -hace más de un año- logró acuerdos de reorganización judicial para sus empresas Pollo Stop, Cuatro SpA (con la que maneja Pedro, Juan y Diego) e Ice Cream (que opera las heladerías con la marca Savory, propiedad de Nestlé, que ya le comunicó el fin anticipado del contrato).
200 locales le quedan a Unifood entre sus tres firmas de comida. 2.000 trabajadores emplea el holding alimentario.
El grupo logró refinanciar pasivos por $ 45 mil millones.
No obstante, en cada proceso judicial acreedores acusaron el incumplimiento del acuerdo de reorganización. Incluso, se solicitó la quiebra de las cadenas.
Sin marca
El golpe de gracia llegó el pasado 15 de diciembre, cuando Nestlé envió a la sociedad Ice Cream una carta de término unilateral del contrato para que esta sociedad no usara la marca Savory en sus heladerías.
Ice Cream pidió a la justicia que se ordenara a Nestlé “respetar” el llamado “Contrato Savory” para seguir usando la marca. La justicia rechazó la petición de la empresa.
Consultada la administración de Unifood sobre una eventual petición voluntaria de liquidación de sus sociedades, ésta señaló que “estamos haciendo todo lo que está a nuestro alcance, dentro del marco de la ley, para proteger los intereses de todos los acreedores y nuestros trabajadores”.
La firma insistió que su intención es concretar una venta ordenada de las empresas, manteniendo la continuidad operacional para alcanzar el mejor precio posible.
“En coordinación con los interventores, logramos atraer en los últimos meses a tres grupos interesados en la heladería y a otros dos por otra sociedad del grupo, sostuvo la compañía.
Afirmó que con la decisión de Nestlé de poner término al contrato y cortar el suministro a partir del 15 de diciembre, se “compromete directamente la continuidad operacional necesaria para cerrar estas transacciones en las mejores condiciones”.
“La decisión de Nestlé, de no ser revertida, nos podría obligar a cerrar operaciones, frustrando el objetivo inicial de una venta ordenada”, señalaron desde Unifood.