DOLAR
$931,48
UF
$40.872,45
S&P 500
7.709,90
FTSE 100
10.816,30
SP IPSA
11.445,56
Bovespa
175.526,53
Dólar US
$931,48
Euro
$1.079,08
Real Bras.
$179,61
Peso Arg.
$0,62
Yuan
$138,49
Petr. Brent
88,10 US$/b
Petr. WTI
83,40 US$/b
Cobre
6,66 US$/lb
Oro
4.529,90 US$/oz
UF Hoy
$40.872,45
UTM
$71.649,00
¿Eres cliente nuevo?
REGÍSTRATE AQUÍPor: catalina jofré
Publicado: Martes 11 de octubre de 2016 a las 04:00 hrs.
En mayo de este año abrió sus puertas la incubadora corporativa Engie Factory, una filial de Engie (ex GDF Suez) que busca apoyar proyectos sustentables y digitales que tengan como premisa mejorar la calidad de vida de las personas e impactar positivamente en el medio ambiente.
Hoy tienen 10 startups en distintas etapas de evolución, la mayoría ya constituidas como empresa y con un prototipo mínimo viable.
Entre los más avanzados están Wenu (aplicación para monitorear el consumo energético), Sünplicity sistema para que empresas y hogares produzcan electricidad con paneles solares y la inyecten al sistema) y ClimO (tecnología para climatizar ambientes de manera eficiente).
Con seis meses de operación, los planes de la incubadora son sumar tres o cuatro nuevos proyectos a su portafolio en 2017 y realizar una nueva convocatoria para emprendedores prevista para junio.
También buscan replicar el modelo chileno el próximo año, en Argentina y México, adaptándolo a esos mercados.
Lodewijk Verdeyen, CEO de la aceleradora comenta que hoy es más fácil abrirse un espacio en el mercado de la energía.
Precisa que para ser parte de Engie Factory los proyectos deben ser “buenos para el planeta, pero también mejorar la calidad de vida de las personas”. Indica que el componente digital es fundamental, pues si las startups incorporan Internet, Internet de las Cosas, Wifi, un sitio web o una aplicación en su negocio, pueden escalar rápido.
“Si se crea algo pensando en que sea verde, sólo tendrá una pequeña parte de personas interesadas en Chile y el mundo. Pero si ese algo mejora la calidad de vida de las personas y además disminuye el impacto en el medio ambiente, tendrá éxito”, argumenta el ejecutivo.
Los proyectos se pueden integrar a la incubadora de tres formas. La primera es cuando Engie Factory plantea una idea y encuentra personas desarrollando algo similar y las invitan a trabajar con ellos.
Una segunda opción es que la aceleradora contacte a una firma incipiente, pero establecida en el mercado, que esté resolviendo un problema de su interés y realice una oferta para obtener una participación minoritaria.
Y la tercera alternativa es participar en la convocatoria anual de la incubadora, donde los seleccionados reciben US$ 60 mil por seis meses (US$ 10 mil mensuales) para el desarrollo de sus propuestas y mentoría.
La meta, es que las startups incubadas escalen a Perú, Colombia, México, Argentina y también a Estados Unidos.
Verdeyen explica que la idea es que las firmas pasen a ser parte del grupo o bien, éste venda su participación en ellas. “Esto es parte del desarrollo de nuestro negocio”, señala. 
En el Ciclo 2026 de Conversaciones Entre Códigos, los abogados Paola Cifuentes y Rodrigo Guzmán también participaron en el panel que analizó el nuevo mapa regulatorio que se configura en materia ambiental.
Desde la entrada en vigencia de la normativa, la Dirección del Trabajo ha recibido 92.643 ingresos asociados a posibles casos de acoso laboral, sexual y violencia en el trabajo, pero finalmente una parte importante corresponden a otros temas.
La startup migró de un marketplace tradicional a un sistema de emparejamiento con inteligencia artificial que le permitió pasar de 7 mil a 20 mil alojamientos en seis meses y operar en 10 países.
Centro de salud mental y la unidad de terapia celular, forman parte de un plan de inversiones por US$ 13 millones, que también incluye un área para la atención de adultos mayores.