Con 55 años de trayectoria y más de 120 mil viviendas construidas, Empresas Valmar, inmobiliaria propiedad de la familia Imschenetzky, ha cimentado su participación de 10% en el mercado de la Región del Biobío al alero de barrios integrales de largo plazo.
El gerente general, Sergio Jara, explica que el modelo no se limita a comprar, construir y vender, sino que apunta al concepto de "hacer ciudad". La estrategia se basa en la adquisición de grandes paños, de entre 100 y 200 hectáreas, donde se desarrollan urbanizaciones que evolucionan durante décadas, integrando equipamiento, servicios y áreas verdes que permiten a los residentes realizar su vida en el barrio, reduciendo los desplazamientos y la huella de carbono.
Un ejemplo es Lomas de San Andrés, que Valmar inició en la década de 1980 y que, 40 años después, sigue vigente con nuevos proyectos de densificación, townhouses y equipamiento como supermercados, colegios, hoteles y restaurantes.

Judicialización de proyecto
Pero el hito urbano más relevante de la firma es el barrio Brisa del Sol. Antiguamente terrenos rurales y zonas inundables colindantes al Aeropuerto Carriel Sur y a la autopista Concepción - Talcahuano, fueron transformados en un barrio sostenible con una inversión de US$ 350 millones.
La empresa, sin embargo, enfrenta ahora la judicialización del proyecto para ampliar un sector del barrio, pese a que su Resolución de Calificación Ambiental (RCA) está aprobada.
"El último día de plazo para las reclamaciones, un grupo de vecinos organizados en torno a una perspectiva medioambiental interpuso un reclamo”, dice Jara. El ejecutivo asegura que el proyecto cumple con todos los elementos técnicos, pero ante este nuevo recurso, “entra en un proceso que se eterniza en tribunales".
El impasse judicial postergará la creación de 500 empleos permanentes durante los 12 años de ejecución de las obras que pretenden construir 1.700 departamentos. "No puede salir gratis detener una inversión de esta envergadura que cumple con todo. Hay que cerrar los espacios para la posterior judicialización de los proyectos ya aprobados administrativamente”.
Escasez de terrenos
A la falta de certeza jurídica, Jara agrega que el Gran Concepción tiene pocos suelos aptos para la construcción y sus instrumentos de planificación urbana desactualizados. El Plan Regulador Metropolitano data de 2003 y las modificaciones comunales, como la de Concepción, han restringido alturas, haciendo inviable muchos proyectos de desarrollo inmobiliario.
En 2021, Concepción limitó a 15 pisos la altura máxima de construcción en el centro de la ciudad. Hoy, según comenta el vicepresidente de CChC, el valor del metro cuadrado de suelo bordea las UF 30. Esta modificación ha encarecido en hasta 200% su valor. "Al no tener suelo para satisfacer el déficit de vivienda, el precio se disparó. El 50% del alza del precio de las viviendas se explica por el aumento del valor del suelo", detalla.
El Plan Regulador Metropolitano de Concepción está en proceso de actualización y según comentó en diciembre de 2025 el jefe de la División de Planificación del Gobierno Regional, en febrero se espera la entrega de una imagen objetivo de este instrumento que actualice el documento actual, con miras a 2050, que norme el uso de suelo y establezca las zonas destinadas al ámbito habitacional, industrial y logístico.
Pese al escenario normativo adverso, Valmar advierte un cambio favorable en la tendencia. Tras superar lo que denominó como una "tormenta perfecta" de tasas altas, inflación y restricciones crediticias que hizo que las ventas en la Región del Biobío se desplomaran 50%, el sector inmobiliario y de la construcción comienza a ver brotes verdes en 2026.
Gracias a incentivos como el subsidio a la tasa y la flexibilización de la banca, las ventas en el Gran Concepción repuntaron entre 20% y 25% hacia fines de 2025.

En ejecución y en carpeta
Para no quedarse abajo del repunte, la inmobiliaria tiene actualmente dos proyectos en ejecución, que suman una inversión de US$ 40 millones, y otros tres en cartera para comenzar las obras este año, también por un total de US$ 40 millones.
Las iniciativas que ya están en marcha incluyen el desarrollo denominado Massonette Garden, que incluye 194 viviendas en dos modelos de casas tipo town house desde UF 3.300 hasta UF 4 mil. El otro es Lomas Aires de San Andrés, que considera 114 casas y 60 departamentos.
Por su parte, los proyectos en cartera comenzarían a ejecutarse en el último trimestre y consideran una iniciativa de casas tradicionales stand alone en el sector de San Guillermo desde las UF 3.800 hasta las UF 6 mil, un segundo proyecto de departamentos en Brisas del Sol del orden de 100 unidades que está todavía en proceso de definición y elaboración, pero estarían en el rango de las UF 2.500 a las UF 4 mil, y una última iniciativa también en Lomas de San Andrés, frente al proyecto que ya está en desarrollo, y que va a tener una primera etapa de 89 town houses, y que posteriormente va a ir también asociado a un edificio de departamentos y a un strip center.