La compañía Molibdenos y Metales (Molymet) informó este miércoles a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), mediante un hecho esencial firmado por su presidente ejecutivo, Edgar Pape, que su filial Molymet Alloys concretó la adquisición de la totalidad de los derechos sociales de Rhenium Alloys, sociedad constituida en el estado de Ohio, Estados Unidos.
El monto total de la operación -que incluye todos los bienes, activos y negocios de la firma norteamericana- alcanzó los US$ 39,9 millones pagados íntegramente al contado y en efectivo, con recursos propios de la compañía. Según detalló la empresa, algunos de los activos adquiridos solo tienen pendiente el cumplimiento de formalidades registrales usuales para este tipo de bienes.
Una apuesta anunciada en 2025
El cierre corona un proceso que Molymet había comunicado al mercado en octubre de 2025. En esa oportunidad, la sociedad informó la constitución de Molymet Alloys en el estado de Delaware, con el objetivo de dar inicio a una nueva línea de productos de mayor valor agregado en EEUU. En esa línea, la filial suscribió con los accionistas de Rhenium Alloys, antes Rhenium Alloys, un contrato para adquirir la compañía, sujeto a condiciones precedentes de cierre en términos usuales para este tipo de transacciones.
La operación abarca los negocios de Rhenium Alloys vinculados a molibdeno, tungsteno y renio, además de otras aleaciones relacionadas y, por ejemplo, productos utilizados para la fabricación de semiconductores, una industria clave en la carrera tecnológica global. En ese sentido, el acuerdo contempló también la compra, a sociedades relacionadas con Rhenium Alloys, de los inmuebles donde se desarrollan dichas actividades.
Efectos en resultados
Respecto del impacto financiero, la compañía señaló que, de acuerdo con la información disponible a esta fecha, se espera que la adquisición tenga efectos positivos no materiales en el estado de resultados consolidado de 2026.
En conclusión, la transacción no moverá la aguja de las cifras de este ejercicio, pero consolida el desembarco de Molymet en el negocio de aleaciones especiales y semiconductores en EEUU.