La producción de cobre en Chile oscilaría entre 5,5 y 5,7 millones de toneladas en 2026, estimó el martes la Sociedad Nacional de Minería (Sonami), que agrupa a las empresas del sector. Además, prevén que el precio del metal rojo promediaría US$ 4,5 por libra.
"Para el año 2026, proyectamos mantenernos en el rango de 5,5 a 5,7 millones de toneladas en un escenario que podríamos llamar más bien optimista", dijo el presidente de Sonami, Jorge Riesco.
Sin embargo, destacó los desafíos que también se mantienen presionando al sector. "Es un año que nos recibe con lo que hemos denominado como 'una paradoja minera': tenemos cifras azules en lo financiero y comercial, pero desafíos estructurales importantes en la operación y la inversión en la mayoría de las faenas mineras", acotó.
En materia de inversiones en el sector, para el quinquenio 2025-2029 el gremio estimó una inversión minera de US$ 26.771 millones, destacando que gran parte de la cifra es para proyectos de reposición. Son "inversiones en proyectos ya operativos para combatir caída de leyes o otras dificultades de tipo operacional, mejoras tecnológicas y no propiamente expansión pura de producción", dijo, y agregó que "lo que realmente moverá la aguja son proyectos greenfield".
En materia de empleo, Riesco expuso que en 2025 se alcanzaron niveles históricos en la industria, con 304.000 trabajadores directos contratados por la minería. “Para 2026, esperamos sumar otros 6.500 nuevos puestos de trabajo”, indicó.
Respecto a la recaudación fiscal, Sonami calculó que, a septiembre del año pasado, ya se habían entregado US$ 550 millones al Estado, superando en un 8% la recaudación total del año 2024.
“El mensaje es claro: estamos frente a una ventana de oportunidad inmejorable. Tenemos precios récord, una demanda global asegurada y una recaudación histórica. El desafío para este 2026 es aprovechar este impulso para que la inversión no sea solo para mantenernos, sino para volver a crecer. Si logramos eso, el techo productivo actual será cosa del pasado”, destacó el abogado.
De cara al nuevo gobierno que asumirá en marzo, Riesco remarcó que "entraremos a un nuevo ciclo político y con ello se abre una oportunidad histórica para corregir rumbos y priorizar el crecimiento. Esperamos que la nueva administración comprenda que la minería no es un problema a gestionar, sino una palanca estratégica para el desarrollo económico, social y territorial de Chile".
Sobre los lineamientos conocidos hasta ahora por el presidente electo y su equipo, dijo que "valoramos las señales orientadas a recuperar la inversión, fortalecer la certeza jurídica y promover un Estado más eficiente, moderno y facilitador".