Multinacionales

Acuerdo permitirá a la automotriz china Geely ingresar a la propiedad de Proton y Lotus

La firma intentará repetir con su rival malasio la fórmula que utilizó para reflotar a Volvo, que compró a Ford en 2010 cuando la sueca atravesaba dificultades financieras.

Por: Renato García J. | Publicado: Jueves 25 de mayo de 2017 a las 04:00 hrs.
  • T+
  • T-

Compartir

Geely Holding Group, propiedad del multimillonario chino Li Shufu, acordó comprar 49,9% de la automotriz malasia Proton Holdings, golpeada por problemas financieros.

A través del arreglo, el mayor fabricante privado de automóviles de China también tomará el control de 51% del fabricante inglés de autos deportivos Lotus, informaron ayer las compañías.

Aunque la cifra definitiva para la operación todavía no está cerrada, las empresas ya tienen un acuerdo general en torno a un valor estimado, afirmó Syed Faisal Albar, director de la matriz de Proton, DRB-Hicom, en una conferencia en Putrajaya.

La automotriz china compró Volvo a Ford en 2010 por US$ 1.500 millones y, a pesar del escepticismo que marcó el acuerdo, transformó a una compañía en declive y con apuros financieros en una renovada marca de lujo, devolviéndola a la rentabilidad. Para ello integró su base manufacturera con sus propias plantas en China, donde los costos son menores, e hizo más eficientes los procesos.

Punta de lanza

Ahora espera repetir la fórmula con su rival malasio. Geely aseguró que la operación le permitirá explotar sinergias con Proton y Lotus en áreas como investigación y desarrollo y marketing. Además espera beneficiarse de un acceso más directo al mercado del sudeste asiático, que tiene un potencial de 600 millones de consumidores.

“Uniendo Proton y Lotus a la cartera de marcas de Geely fortaleceremos nuestra huella global y estableceremos una punta de lanza en el sudeste asiático”, destacó el director de Finanzas de la automotriz china, Daniel Li, en declaraciones recogidas por la agencia Bloomberg. “También esperamos liberar todo el potencial de Lotus y llevarlo a una nueva fase de desarrollo gracias a nuestra experiencia adquirida revitalizando a Volvo”.

Beneficio mutuo

Proton, controlada por DRB-Hicom, el holding creadom por el magnate malasio Syed Mokhtar Al-Bukhary, fue fundada en 1983 por el exprimer ministro Mahathir Mohamad para impulsar su plan de industrialización para el país. Y el acuerdo marca así el final de un largo proceso de venta, que contemplaba la búsqueda de un socio extranjero como parte de las condiciones para recibir un rescate del gobierno.

El arreglo “va a permitir a Geely entrar al mercado del sudeste asiático de manera efectiva con una red de post venta ya establecida, algo que de otra manera le habría tomado años”, comentó Jochen Siebert, director de la consultora JSC Automotive. “Li probablemente sabe que los mercados de Europa, Estados Unidos, Japón y Corea no son buenos objetivos para un nuevo jugador, mientras que la región del Sudeste Asiático podría ser la próxima gran oportunidad”.

Proton cuenta con dos fábricas en Malasia con una capacidad combinada para producir 350 mil vehículos al año. DRB-Hicom había señalado en febrero que un nuevo socio podría ayudar a mejorar la tasa de utilización de sus plantas. El fabricante malasio, por su parte, se beneficiará de la plataforma manufacturera del Boyue, su modelo deportivo utilitario (SUV, su sigla en inglés) y del acceso a los estudios de diseño del grupo chino, recalcó Li.

Tecnología Lotus

Lotus, famosa por su tecnología de chasis ultralivianos, podría ayudar a Geely a cumplir las exigentes metas de economía de combustible que comenzarán a regir en los próximos años. En 2012, Proton compró tecnología de motores para automóviles a la compañía estatal de energía Petroliam Nasional cuando se encontraba involucrada en deportes de motor.

Cuando DRB-Hicom privatizó la automotriz en 2012 tras comprar una participación de 43% a la firma estatal de inversiones Khazanah Nasional, el acuerdo valoró a Proton en 2.800 millones de ringgits (US$ 581 millones, al tipo de cambio de hoy). Con las ventas cayendo, el gobierno de Malasia intervino en abril de 2016 entregando un préstamo por 1.500 millones de ringgits a la automotriz, que le permitieron evitar caer en default con sus proveedores. Pero el acuerdo obligaba a la firma a buscar un socio inversionista.

Imagen foto_00000001

Lo más leído