El Banco Central Europeo (BCE) presentó hoy el informe de
estabilidad financiera y las conclusiones son demoledoras. Los bancos de la
eurozona afrontarán unas pérdidas adicionales de US$ 266.998 por la
depreciación de activos, un 13% más, hasta un total de US$ 789.352millones.
Según Lucas Papademos, vicepresidente del BCE, este aumento
se debe al progresivo deterioro del mercado inmobiliario comercial y a la
inclusión en las estadísticas de ese semestre de la depreciación de títulos
emitidos en Europa centra y del este.
"Las condiciones de la propiedad comercial en la
eurozona se han deteriorado más en los últimos seis meses y sigue siendo una
fuente potencial de riesgo para muchas instituciones financieras", destacó
Papademos.
Por otro lado, endureció su mensaje respecto a la necesaria
disciplina fiscal de los países. "El aumento de la deuda de los
gobiernos" alrededor del mundo es un riesgo para la estabilidad financiera
y, a su vez, avisó sobre que algunos bancos europeos todavía dependen de la
financiación de emergencia.