Corea del Sur asume mañana, 1 de enero, la presidencia del
G20, grupo formado por las naciones ricas y las emergentes al que la crisis ha
otorgado un papel preeminente para responder a los conflictos mundiales, por
delante del G8.
En sustitución del Reino Unido a la cabeza del G20, Corea
del Sur pretende ejercer en 2010 un papel de "puente" entre los
países desarrollados y las economías emergentes para que éstas últimas se
encaminen hacia un desarrollo equilibrado.
El presidente surcoreano, Lee Myung-bak, ha dicho que su
país, decimoquinta economía mundial y uno de los grandes exportadores de Asia
con empresas como Samsung o Hyundai Motor, debe adoptar un mayor protagonismo
en el mundo gracias a su papel de anfitrión del Grupo de los Veinte (G20).
Lee quiere que Corea del Sur, hasta ahora considerada una
economía en transición, se convierta en una economía desarrollada y que el
símbolo de ese cambio sea la cumbre del G20 que se celebrará en noviembre en
Seúl, primera en tierras asiáticas.