El transporte aéreo de pacientes críticos cumple un rol clave en la red de salud del país. Sin embargo, el funcionamiento del mercado de aviones ambulancia enfrenta hoy serios cuestionamientos, luego de que diversas irregularidades detectadas encendieran las alertas entre actores del sector.
Esto, luego de que una licitación clave para el traslado aéreo de pacientes graves en la Región de Coquimbo terminara ante tribunales advirtiendo sobre los riesgos exclusorios que existen en esta industria.
La empresa de aviones ambulancia Línea de Aéreo-Servicios, más conocida como o Aero Lassa, presentó una demanda ante el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) acusando al Hospital San Pablo de Coquimbo de establecer bases con requisitos excluyentes que habrían favorecido a un único proveedor: la Sociedad Transporte Aeromédico Crítico Limitada o Aero Tac.
De acuerdo con el abogado de Aero Lassa, Raúl Toro -socio de Carrasco, Toro y Cía- han sido varias las situaciones de este tipo en los últimos años y ello ha derivado en que Aero Tac ha ido ganando terreno.
“Antes Aero Lassa tenía en torno a un 35% del mercado y Aero Tac tenía el alrededor de 60%, pero hoy el mercado lo tiene en un 85% Aero Tac, un 10% Aero Lassa y el otro 5% está repartido en compañías más chicas. Esto solo en tres años”, sostuvo Toro.
Según la demanda de Aero Lassa ante el TDLC, esto se viene dando desde 2013, por lo que “se concluye que Aero Tac no solamente ha ido aumentando sucesivamente su participación en este mercado, sino que también ha recibido un traje a la medida en las bases de licitación objetadas”.
¿Traje a la medida?
Para entender la industria, hay que considerar que son los servicios de salud pública a lo largo del país los que licitan la prestación de este servicio y se lo adjudican a los distintos oferentes para que ellos puedan dar esta prestación a las redes asistenciales de cada región.
Sin embargo, según Aero Lassa, en cada región han ido favoreciendo a Aero Tac en los distintos procesos licitatorios de algunos servicios de salud y hospitales, como fue el caso de Coquimbo.
“El fundamento de la presente demanda se encuentra en que las bases de la licitación objetada, elaboradas por el Servicio de Salud de Coquimbo, contemplan tres exigencias que buscan excluir a competidores en términos tales que únicamente la empresa Sociedad Transporte Aeromédico Crítico Limitada (“Aero Tac”) puede participar de tal licitación y adjudicarse la misma”, sostuvo la demanda ante el TDLC.
Entre estos requisitos están cumplir la norma ISO 9001:2015 y que las empresas interesadas cuenten con equipo ECMO, que actúa como soporte vital para corazón y pulmones, y que éste sea móvil y propio.
En el mismo escrito se señala que “las Bases de Licitación no aseguran la competencia en precios por parte de los oferentes, dado que adquieren mayor relevancia otros factores, los cuales no pueden ser modificados por los oferentes al presentarse a la licitación (...) Esto último genera problemas de exclusión de oferentes, toda vez que las Bases de Licitación otorgan una mayor ponderación a los factores fijos (que no pueden ser modificados por los oferentes al momento de presentar su oferta), en relación con los factores variables como lo es el precio de la oferta”.
Otras irregularidades
Para efectos de competencia, a juicio de los conocedores de la industria, las irregularidades no están solo en las bases de licitación sino también en la operación.
En septiembre pasado y luego de una serie de accidentes protagonizados por Aero Tac y de incumplir con la entrega de un plan de implementación de su manual de seguridad operacional, la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) le impuso suspensión de su Certificado de Operador Aéreo (AOC), el cual es indispensable para que cualquier empresa aérea pueda funcionar.
Como Aero Tac había ganado la licitación de Iquique, dada su imposibilidad de cumplir el contrato tras esta determinación de la autoridad aeronáutica, en vez de readjudicarlo a Aero Lassa -que era el segundo mejor oferente- como lo establecían las bases, se prefirió abrir una nueva licitación.
Por esto, Aero Lassa presentó a Contraloría una reclamación de ilegalidad, postulando que “esto parece un verdadero traje a la medida a los requerimientos de Aero Tac, pues, (...) corresponde que la readjudicación se verifique desde ya, y no que se espere hasta que esta autoridad tome razón, o bien, hasta que Aero Tac solucione su problema y obtenga nuevamente su permiso revocado”.
A su vez, dicha compañía también denunció a su competidor ante la Dirección de Compra (ChileCompra)y pidió declarar la inhabilidad de Aero Tac y ponerle fin a todos sus contratos con el Estado, debido a que en Coyhaique continúa operando con aviones de la empresa de ATA Ambulancia, a pesar de la suspensión decretada por la DGAC.
Si bien la empresa ya recuperó su AOC en diciembre, estos casos siguen su curso. Cabe mencionar que la FNE investigó a esta empresa entre 2017 y 2024, pero decidió archivar dicha carpeta dado que no infringía las normas de competencia.
Aunque se le pidió a Aero Tac referirse a estos temas, hasta el cierre de esta edición la compañía no había respondido a los requerimientos de Diario Financiero.