Por qué China no puede ganar la revolución industrial liderada por la IA
Por: Di Guo y Chenggang Xu
Publicado: Lunes 5 de enero de 2026 a las 04:00 hrs.
Noticias destacadas
La IA es ampliamente reconocida como la tecnología central de una revolución industrial emergente que probablemente transformará todos los aspectos de la economía global. La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad) estima -de forma conservadora- que el mercado global de la IA alcanzará los US$ 5 billones (millones de millones) a 2033, gracias a un crecimiento anual promedio de alrededor del 31%.
El Fondo Monetario Internacional predice que esta tecnología podría impulsar el PIB mundial en un 4% en los próximos 10 años, con un aumento en Estados Unidos de hasta un 5,4%. El impacto de la IA en la ciencia, la innovación, el ámbito militar y la geopolítica ya es significativo, lo que refuerza la sensación de que la carrera por el dominio de la IA es también una carrera por el dominio global.
En este contexto, el lanzamiento de un chatbot altamente competitivo por parte de la startup china DeepSeek causó sensación a principios de 2025. Bautizado como el “momento DeepSeek”, suscitó inmediatamente analogías con el lanzamiento del Sputnik por parte de la Unión Soviética en 1957. ¿Pero acaso estos espectáculos realmente significan que China está acortando distancias con Occidente?
Al considerar esta cuestión, es importante tener en cuenta que nunca ha surgido una revolución industrial fuera del capitalismo democrático avanzado. Esto no es casualidad. Al igual que sus predecesoras, la revolución industrial impulsada por la IA requiere instituciones robustas que garanticen derechos de propiedad seguros, contratos vinculantes, la capacidad de atraer y empoderar talento, una asignación eficiente de recursos y, fundamentalmente, una demanda sostenida. Este último elemento suele pasarse por alto en los análisis de los avances de China en materia de IA.
La economía china se ha visto atrapada en un círculo vicioso de demanda débil, sobrecapacidad, desempleo elevado y deflación persistente, lo que es incompatible con cualquier revolución industrial. La automatización impulsada por la IA no ofrece solución para estos problemas, que están arraigados en los cimientos institucionales del país.
La República Popular se fundó sobre el principio de que el Partido Comunista de China “lo dirige todo”. Eso sigue siendo cierto hoy en día: el PCC controla tribunales, mercados, bancos, universidades y medios de comunicación, e incluso dirige empresas privadas. Bajo un esquema de partido-Estado tan poderoso, el régimen puede movilizar recursos masivos y producir estrellas brillantes como DeepSeek (o Sputnik, en el caso soviético).
Sin embargo, una revolución industrial depende de algo más que de avances aislados; debe haber una serie de innovaciones disruptivas en tecnología, modelos de negocio e instituciones que se complementen entre sí. La experiencia soviética lo deja claro. La URSS y sus satélites en Europa del este no pudieron seguir el ritmo de Occidente durante la tercera revolución industrial, y este fracaso finalmente contribuyó al colapso de sus regímenes comunistas.
La pila de la IA
Para comprender la posición de China en la carrera de la IA, debemos examinar algunos datos básicos. Técnicamente, los avances en IA se basan en tres elementos fundacionales: computación, algoritmos y datos. Entre ellos, la computación (potencia bruta de procesamiento de datos con chips avanzados) es, sin duda, el más fundamental, ya que determina la capacidad de inventar y desarrollar algoritmos y generar o procesar datos.
La brecha informática entre los grandes modelos lingüísticos de EEUU y China es asombrosa. A nivel nacional, EEUU controla alrededor del 75% de la capacidad computacional global de IA, frente al 15% de China. Y la brecha sigue ampliándose a medida que la computación basada en IA crece exponencialmente en EEUU, mientras que la computación de China sigue severamente limitada por los embargos a las exportaciones y la falta de financiamiento.

Di Guo es profesora visitante en el Centro Stanford sobre la Economía e Instituciones de China en la Universidad de Stanford. Chenggang Xu es investigador principal del Centro Stanford sobre la Economía e Instituciones de China en la Universidad de Stanford.

La computación también sustenta los servicios al cliente de IA a través de plataformas en la nube, que se consideran servicios de infraestructura para el sector. En este ámbito, EEUU también domina. En el segundo trimestre de 2025, Amazon Web Services, Microsoft Azure y Google Cloud controlaban, en conjunto, alrededor del 63% del mercado global, mientras que los proveedores chinos solo controlaban el 8%: Alibaba Cloud, el 4%; Tencent Cloud, el 2%, y Huawei Cloud, el 2%.
Con respecto a los algoritmos, los modelos de IA de código abierto ayudan a reducir la brecha de información al facilitar el acceso a los recursos técnicos. DeepSeek capitalizó este enfoque y la conmoción inicial que causó se debió a la percepción de que se trataba de un avance tecnológico genuino: un algoritmo que puede funcionar bien sin seguir la “ley de escala”, según la cual el rendimiento del modelo depende de los recursos informáticos y de datos.
Pero la realidad demostró lo contrario. El daño que el debut de DeepSeek le provocó a la valoración de Nvidia duró apenas unos días. Hay evidencia sólida que demuestra que los modelos fronterizos estadounidenses siguieron mejorando sustancialmente siguiendo la ley de escala.
De cara al futuro, uno de los principales objetivos en la búsqueda de algoritmos de inteligencia artificial general (IAG) es el desarrollo de IA con un “modelo del mundo”, es decir, la capacidad para entender la realidad física y aprender de ella, en lugar de basarse únicamente en patrones estadísticos integrados en el lenguaje. Entre otras cosas, los grandes avances en la investigación de modelos del mundo sentarán las bases para la robótica controlada por IA.
Dado que esta etapa de la carrera aún se encuentra en sus fases iniciales, nadie puede predecir quién terminará siendo el ganador. Sin embargo, podemos examinar los dos requisitos previos para lograr avances sucesivos. Ya hemos hablado de la computación; el otro es el talento.
En este caso, los datos son reveladores. Si bien muchos de los investigadores de IA más talentosos son chinos -y constituyen una parte significativa de los equipos líderes de IA de EEUU-, es extremadamente raro, si es que alguna vez ha ocurrido, que los principales premios internacionales de IA se concedan a investigadores cuyos avances se hayan logrado en instituciones chinas.
Esto podría no ser muy relevante si los avances esenciales siguen siendo de código abierto y si continúa la movilidad transfronteriza. Sin embargo, si las relaciones sino-estadounidenses adquieren un carácter más parecido al de la Guerra Fría, es improbable que se compartan los avances disruptivos, y China -afectada por restricciones informáticas y una movilidad limitada- podría quedarse rezagada para siempre.
En cuanto a los datos, EEUU se beneficia de una colección sustancialmente mayor de publicaciones -especialmente en ciencia y tecnología- y textos de Internet, sobre todo porque estas fuentes están mayoritariamente en inglés. Si bien China se destaca efectivamente en vigilancia y recopilación masiva de videos, su dependencia de la censura, el control político y los silos burocráticos tiende a socavar la calidad de los datos y la posibilidad de compartirlos.
Para lograr avances en el modelo mundial, es esencial disponer de conjuntos de datos multimodales de alta calidad -datos sanitarios, industriales y del mundo físico- y EEUU lleva ventaja. Asimismo, la generación y el procesamiento de datos adicionales dependen, en gran medida, de la computación, lo que refuerza la ventaja estadounidense.
No puede ocurrir allí
Estas comparaciones demuestran que los motores tecnológicos del progreso de la IA -computación, algoritmos y datos- son profundamente interdependientes. Si bien China ha realizado avances rápidos, sus limitaciones estructurales siguen siendo significativas.
Para evaluar su lugar en la próxima revolución industrial, hay que considerar dos cuestiones cruciales. En primer lugar, las revoluciones industriales siempre están impulsadas tanto por la oferta como por la demanda. La riqueza y una fuerte demanda de innovaciones sucesivas son indispensables. Por eso, las revoluciones industriales solo han ocurrido en economías avanzadas que operan bajo sistemas capitalistas democráticos.
Con el PIB per cápita más alto del mundo y los correspondientes costos laborales elevados, EEUU genera una fuerte demanda de automatización en todos los sectores, incluida la propia investigación y desarrollo. Son estos fundamentos macroeconómicos los que han sustentado el desempeño sólido de las acciones estadounidenses de IA.
Por el contrario, la economía china se ha visto atrapada en un círculo vicioso de demanda débil, sobrecapacidad, desempleo elevado y deflación persistente, lo que es fundamentalmente incompatible con cualquier revolución industrial. La automatización impulsada por la IA no ofrece solución para estos problemas, que están arraigados en los cimientos institucionales del país.
El enorme endeudamiento público utilizado para financiar la apuesta de China por el dominio de la IA y los chips no ha hecho sino agravar la preocupación por su carga de deuda de por sí severa y sus crónicas restricciones presupuestarias blandas, problemas que recuerdan a los que tuvo que afrontar la Unión Soviética durante la carrera armamentística de la Guerra Fría.
Asimismo, los servicios de IA son esenciales para crear un círculo virtuoso entre los ingresos y el desarrollo del ecosistema de IA, así como para generar los datos interactivos que son tan críticos para la mejora continua de los algoritmos.
En este punto, encontramos otra brecha evidente: OpenAI informa haber superado los 800 millones de usuarios activos semanales en todo el mundo para ChatGPT, y la mayoría de estos usuarios aparecieron después del “momento DeepSeek”. En términos de ingresos, OpenAI ha alcanzado los US$ 12 mil millones, y todas las empresas estadounidenses líderes en IA han crecido a un ritmo de 300% anual.
Por su parte, los principales modelos chinos -Ernie Bot de Baidu, Qwen de Alibaba y DeepSeek- han atraído hasta la fecha entre 10 y 150 millones de usuarios activos mensuales cada uno, la mayoría en el mercado nacional y, a menudo, a precios muy bajos o de forma gratuita.
La estrategia de código abierto y descarga gratuita de DeepSeek puede contribuir a ampliar su ecosistema, pero reduce las oportunidades de recopilar datos interactivos de alta calidad de los usuarios. En última instancia, para aumentar la cuota de mercado es necesario escalar los servicios de inferencia (procesamiento de consultas) a los usuarios, lo que requiere un uso intensivo de recursos computacionales.
Las restricciones computacionales seguirán siendo un obstáculo importante para los modelos de IA chinos que buscan una base de usuarios global, especialmente si también se tienen en cuenta cuestiones como la falta de confianza, el financiamiento insuficiente y las limitaciones geopolíticas.
La innovación sostenida requiere instituciones libres y una demanda sólida. Los avances se producen cuando emprendedores y científicos están empoderados por tribunales independientes, el apoyo de inversionistas privados que asumen riesgos y se ponen a prueba mediante el debate abierto y la competencia en el mercado. En la China controlada por el PCC, la demanda está reprimida porque el Estado controla recursos clave que limitan los ingresos de los hogares y la iniciativa empresarial, y el capital se canaliza hacia proyectos estatales en lugar de hacia el descubrimiento y la innovación de alcance abierto.
Si bien un “momento DeepSeek” pueda captar nuestra atención, lograr competitividad a largo plazo e impulsar una auténtica revolución industrial es harina de otro costal. Después de todo, la IA no es un remedio contra la deflación, y la deflación en sí misma es fundamentalmente incompatible con cualquier revolución industrial.
Copyright: Project Syndicate, 2025.www.project-syndicate.org
Te recomendamos
ARTICULOS RELACIONADOS
Newsletters
LO MÁS LEÍDO
Autoridad resuelve que proyecto que marcaría el debut de Cenco Malls en arriendo de departamentos en La Florida no requiere evaluación ambiental
Obra contempla un edificio habitacional de 26 pisos (con 297 departamentos y cuatro locales comerciales) en un terreno contiguo a su centro comercial Florida Center.
Exsenador Girardi explica el inédito modelo del Congreso Futuro que reúne a políticos, académicos y científicos para anticiparse a escenarios
El vicepresidente ejecutivo de la Fundación Encuentros del Futuro contó cómo fueron construyendo un ecosistema en torno a la ciencia y tecnología que hoy incluye dos comisiones en el Congreso, a la propia FEF, Proyecta Chile 2050 y una cartera de proyectos.
BRANDED CONTENT
Dra Susan Bueno y el impulso que la mueve a avanzar, investigar y aportar a la sociedad.
Su curiosidad temprana la llevó a estudiar las enfermedades infecciosas y a contribuir en el desarrollo de la primera vacuna aplicada masivamente en Chile contra el Covid-19. Hoy, la Dra. Susan Bueno, reconocida en 2024 como inventora del año, continúa aportando desde la investigación al fortalecimiento de la salud. Mira aquí su entrevista
Dra Susan Bueno y el impulso que la mueve a avanzar, investigar y aportar a la sociedad.
Su curiosidad temprana la llevó a estudiar las enfermedades infecciosas y a contribuir en el desarrollo de la primera vacuna aplicada masivamente en Chile contra el Covid-19. Hoy, la Dra. Susan Bueno, reconocida en 2024 como inventora del año, continúa aportando desde la investigación al fortalecimiento de la salud. Mira aquí su entrevista
Jorge Carinao: la fuerza de creer cuando todo parece imposible
Te invitamos a conocer la historia de Jorge Carinao, deportista paralímpico chileno que ha transformado la adversidad en fuerza y el esfuerzo en orgullo nacional, demostrando que no existen límites cuando hay convicción y sueños claros. No te pierdas esta inspiradora entrevista
Camila Elizalde; una chef que ha hecho del perfeccionismo una fuerza transformadora
Conoce aquí la entrevista a una de las chef más destacadas a nivel nacional y americano en el arte de la pastelería. En este capítulo, Camila reflexiona sobre los desafíos de liderar en un entorno competitivo y la importancia de construir espacios donde la excelencia y la empatía convivan. Mira la entrevista haciendo aquí.
En Perfeccionistas entrevistamos a un deportista chileno que quiere llegar tan alto como sus saltos
Mauricio Molina nos cuenta de su pasión por el BMX y cómo se convirtió en el primer chileno en competir en esta disciplina en unos Juegos Olímpicos y ser parte del selecto grupo de los 25 mejores del mundo.
Instagram
Facebook
LinkedIn
YouTube
TikTok