Por Constanza Morales H.
Barack Obama no quedó contento luego de autorizar los drásticos recortes en el gasto federal que entraron a regir el viernes en la noche. Por esto mismo, al día siguiente el presidente de Estados Unidos llamó a republicanos y demócratas para tratar de revertir las rebajas por
US$ 85 mil millones.
En las conversaciones, el mandatario retomó la idea de recortar los programas de ayuda social, según un funcionario de la Casa Blanca.
“Él está contactándose con demócratas que entienden que tenemos que hacer un progreso serio respecto de una reforma a los programas sociales a largo plazo y con republicanos que se dan cuenta de que si tenemos ese tipo de reforma, ellos estarían dispuestos a tener una reforma tributaria que aumente los ingresos para reducir el déficit”, comentó el domingo a CNN Gene Sperling, director del Consejo Económico Nacional.
El programa de retiro de Seguridad Social y los programas de salud Medicare y Medicaid para los ancianos, los discapacitados y los más vulnerables se están encareciendo a medida que la población llega a la edad de jubilación. Actualmente los subsidios alcanzan un 45% del gasto federal y cuestan hasta 10% del PIB. La Oficina de Presupuesto del Congreso proyecta que los costos podrían subir hasta 16% del PIB en 2035 si no hay cambios.
La mención de una reforma a estos programas podría permitir que los republicanos se abran a discutir la detención de los recortes.
Continúa el estímulo
En tanto, la vicepresidenta de la Reserva Federal de Estados Unidos, Janet Yellen, aseguró que la agresiva política de estímulo monetario del organismo es necesaria, dado el bajo nivel en el que opera la economía respecto de su potencial.
Si bien la acción de la Fed puede conllevar costos y riesgos, “en estos momentos, veo que el balance de riesgos sigue pidiendo una política monetaria altamente flexible para apoyar una recuperación más fuerte y un crecimiento más rápido en el empleo”, afirmó ayer la mujer que es vista como la reemplazante natural de Ben Bernanke al mando de la Fed.
Por su parte, Lewis Alexander, economista jefe para Estados Unidos de Nomura, explicó a DF que una política fiscal más restrictiva en el corto plazo -debido a los recortes- obligará a la Fed a mantener su política ultra flexible por un período más largo de lo que habría sido sin estas rebajas.
Según el experto, es posible que la Fed compre más activos en los próximos meses, pero “para que eso pase, tendríamos que ver un deterioro significativo de la economía y eso no es algo que estoy esperando”.