El secretario general de la Organización de
Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza,
consideró difícil que las partes reanuden el diálogo en Honduras para destrabar
los obstáculos surgidos en la implementación del acuerdo del Acuerdo
Tegucigalpa-San José, dejando poco margen para el optimismo.
Aunque "no se ve como muy posible retomar un
diálogo" entre el depuesto mandatario Manuel Zelaya y el presidente de
facto, Roberto Micheletti, Insulza aseguró que el organismo "seguirá
allí", mediando en la crisis hasta su solución.
El acuerdo fue declarado roto por Zelaya, después de que el Gobierno de facto
anunciara la conformación de un Ejecutivo de Unidad sin representantes suyos y
bajo la dirección de Micheletti
Mientras que el régimen de facto culpa a Zelaya de haber roto el
acuerdo, al no entregar la lista con las personas que quería que integraran el
Gobierno de Unidad y Reconciliación Nacional.
Insulza, en tanto, defendió al depuesto mandatario y afirmó que Zelaya
no envió los nombres, porque en la misiva de Micheletti quedó claro que iba a
formar un Gobierno de manera unilateral y dirigido por él.
Además, el secretario aseguró que la solución pasa por la renuncia de
Micheletti, para que el Congreso pueda pronunciarse libremente sobre la
restitución de Zelaya