Las expectativas en torno a un posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán ya comenzaron a impactar los mercados internacionales. Los precios del petróleo caen más 5% este lunes –a US$ 91, 6 en el WTI y US$ 98,14 en el Brent– luego de que el Presidente Donald Trump afirmara que las conversaciones avanzan “de manera ordenada y constructiva”, alimentando la percepción de que podría evitarse una escalada regional y reabrirse el estrecho de Ormuz.
Desde Teherán, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Esmaeil Baghaei, aseguró que ya existen conclusiones sobre varios de los puntos con Washington, aunque aclaró que eso no significa que el acuerdo esté listo para firmarse. También sostuvo que Irán está concentrado actualmente en negociar el fin de la guerra y no en asuntos nucleares, además de acusar cambios de postura por parte de Estados Unidos que dificultan las negociaciones.
Trump afirmó el domingo que instruyó a sus representantes a no apresurar las conversaciones, señalando que “el tiempo está de nuestro lado”. Horas más tarde, el secretario de Estado Marco Rubio señaló desde India que EEUU espera alcanzar “un buen acuerdo” con Irán y que, de no ocurrir, podría optar por “otra vía”.
Para las negociaciones en curso, el fin de semana la Casa Blanca realizó consultas con varios líderes árabes y musulmanes, de las cuales participaron líderes de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Egipto, Turquía y Pakistán. Islamabad ha desempeñado un papel central en la mediación, encabezada por el mariscal Asim Munir, quien viajó a Teherán para intentar cerrar el acuerdo.
Plazos y el estrecho de Ormuz
El borrador contempla la firma de un memorando de entendimiento (MOU, su sigla en inglés) con vigencia inicial de 60 días y posibilidad de extensión por consentimiento mutuo. Durante ese período se mantendría un alto al fuego y avanzarían negociaciones para alcanzar un acuerdo definitivo sobre seguridad regional y programa nuclear iraní.
Uno de los puntos centrales es la reapertura del estrecho de Ormuz, corredor estratégico por donde transita cerca de un quinto del petróleo mundial. El acuerdo establece que, durante la vigencia del MOU, la vía marítima permanecerá abierta.
Para ello Irán aceptaría retirar las minas desplegadas en la zona para permitir la reanudación del tránsito marítimo, mientras que Washington condicionó el levantamiento gradual del bloqueo a la rapidez con que Teherán implemente esas medidas.
Adicionalmente, Irán habría accedido inicialmente a levantar los peajes que había establecido para el cruce por Ormuz. Sin embargo, el vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores afirmó que el país sigue defendiendo su papel en la gestión del estrecho y que ha discutido la posibilidad de recibir tasas por los servicios de tránsito y protección.
Por otra parte, el Ministerio de Exteriores iraní ha señalado que Teherán pretende que el entendimiento ponga fin a la guerra “en todos los frentes”, incluyendo el conflicto en Líbano.
El primer ministro israelí Benjamín Netanyahu manifestó preocupación por esa condición en una conversación telefónica con Trump. Sin embargo, el entendimiento no impediría que Israel actúe si Hezbolah intenta rearmarse o lanzar nuevos ataques.
Dos asuntos pendientes
Según el Wall Street Journal mediadores han señalado que Estados Unidos busca que Irán asuma desde un comienzo compromisos más claros sobre su programa nuclear, mientras que los negociadores iraníes presionan para obtener detalles de Estados Unidos sobre el levantamiento de las sanciones y la congelación de activos, lo que Washington ha condicionado a los avances que se logren pactar. En esos dos asuntos estaría estancada la negociación.
Hasta el fin de semana, trascendía que el borrador incluía compromisos de Teherán para no desarrollar armas nucleares y para negociar la suspensión de su programa de enriquecimiento de uranio, además de discutir la eliminación de sus reservas de uranio altamente enriquecido.
De acuerdo a fuentes citadas por la agencia Axios, Irán ya habría transmitido verbalmente, a través de mediadores, el alcance de las concesiones que estaría dispuesto a realizar respecto al enriquecimiento y la entrega de material nuclear.
Sin embargo, Teherán insiste en que actualmente las conversaciones se concentran en detener la guerra y no en resolver todavía el expediente nuclear.