Un variopinto grupo de actores del mercado financiero participó en la mesa convocada en mayo por el Centro Futuros Empresariales de la Escuela de Negocios de la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI). Participaron representantes de la banca, AFP, gestoras de fondos y autoridades del Ministerio de Hacienda, el Banco Central y la Comisión para el Mercado Financiero (CMF).
El foco estuvo puesto en los acuerdos de recompra, o repo, un mecanismo de financiamiento de corto plazo, con el cual una parte obtiene liquidez entregando un activo financiero como garantía.
Según el reporte de la instancia elaborado por el académico y exvicepresidente del Banco Central, Pablo García, la ausencia de un mercado repo profundo y activo se refleja en “una volatilidad elevada de los swap spreads y en una desconexión entre la liquidez de derivados de tasas y la liquidez efectiva del mercado de bonos soberanos”.
Además, advirtió que se encarece y fragiliza la renta fija soberana y de Tesorería.
“La liquidez del mercado de bonos del tesoro es la pieza angular del sistema financiero. Para que ello se materialice es esencial un mercado repo profundo y activo, agregó García.
Profundizar el mercado repo “puede abaratar el financiamiento de hogares y empresas”, destacó un informe de la universidad.
Hoja de ruta
En esta línea, el reporte identificó los principales desafíos para desarrollar este mercado: perfeccionar el marco legal; ampliar la participación de institucionales; fortalecer la infraestructura; mejorar la coordinación público-privada; impulsar un mercado de letras de Tesorería; y avanzar en la creación de formadores de mercado.
De acuerdo con el documento, el gerente de división de mercados financieros del Banco Central, Ricardo Consiglio, “propuso una evolución desde operaciones bilaterales hacia esquemas tripartitos y eventualmente compensación centralizada, articulada con formadores de mercado, internacionalización del peso y coordinación público-privada”.
Como hoja de ruta, el informe recomendó crear una mesa permanente entre autoridades y privados; impulsar ajustes legales y regulatorios para institucionales; definir estándares operativos comunes para contratos, valorización y liquidación, entre otros; y coordinar el programa de formadores de mercado con un esquema de financiamiento repo que les permita “asumir obligaciones reales de liquidez”.
El reporte de la mesa concluyó que el repo no solo moderniza un nicho financiero, “sino que reduce costos fiscales, mejora precios de referencia, limita ventas forzadas, fortalece la transmisión monetaria y puede abaratar el financiamiento de hogares y empresas”.