El 2026 debutó con un turbulento ambiente geopolítico.
La intervención de Estados Unidos en Venezuela -que terminó con la captura de Nicolás Maduro-, y las derivadas de un conflicto que tiene a Latinoamérica al centro de las miradas, se han sumado a los ánimos de Donald Trump de anexar Groenlandia, hoy controlada por Dinamarca.
El escenario ha llevado a los inversionistas a evaluar el impacto en los activos financieros. Y si bien se mantiene la alerta, desde el mercado local ponen paños fríos.
“Aunque EEUU continuará generando noticias por el lado de la geopolítica internacional, no vemos un impacto generalizado, ya que los canales de transmisión en general de estos eventos a la economía real están acotados”, afirmó el director de inversiones de Credicorp Capital, Klaus Kaempfe.
“El mercado tiende a premiar a los inversionistas de largo plazo que no se asustan frente a ruidos”, sostuvo el director de inversiones de Credicorp, Klaus Kaempfe.
Largo plazo
Ante el escenario, los expertos llaman a no modificar los portafolios. “La mejor recomendación es la paciencia. El mercado tiende a premiar a los inversionistas de largo plazo que no se asustan frente a ruidos”, sostuvo Kaempfe.
En esta línea, el socio del multifamily office Abaqus, José Ignacio Villarroel, añadió que “tomar decisiones apresuradas que alejen a los inversionistas de sus políticas de inversión de largo plazo es una receta para el fracaso”.
Con todo, los expertos identificaron una serie de activos refugio para mantener en las carteras.
“El refugio siempre ha sido el dólar, y hoy por hoy, no hay más alternativas equivalentes”, destacó el CEO de Octogone Chile, Manuel Bengolea.
Por su parte, Villarroel, de Abaqus, apuntó a los bonos de alta clasificación de riesgo, en particular, los del Tesoro de Estados Unidos.
Para Kaempfe, más allá de refugios, la clave es “aprovechar las caídas del mercado, con un horizonte más largo de inversión”.
Mientras, los activos locales se asomarían como oportunidad ante los vaivenes internacionales.
“Por factores políticos, económicos y por valorizaciones, el inversionista global está revisitando y volviendo a mirar a Latinoamérica en su radar”, aseguró el gerente comercial de MBI Inversiones, José Miguel Matte.
El ejecutivo añadió que la tendencia, junto a mejores perspectivas locales, estaría afectando positivamente a la bolsa chilena.
Eso sí, Villarroel anticipó que “la bolsa local nunca está totalmente desconectada del panorama global”, por lo que se vería impactada “como cualquier activo de riesgo”.
Efectos contenidos
El llamado a la cautela vendría de la mano de impactos acotados que ven los expertos en los eventos geopolíticos.
Para Villarroel, aunque típicamente los mercados se resienten por los aumentos en la volatilidad esperada, “no siempre reaccionan de manera intuitiva a los conflictos geopolíticos”.
Así, recordó los avances anuales de 7% en promedio de la bolsa estadounidense durante las dos guerras mundiales, el crecimiento de 10% al año durante la crisis de los misiles en 1962, y el retorno de 30% durante la invasión a Irak en 2003.
“Aunque sin duda un crecimiento de los conflictos podría golpear momentáneamente las valorizaciones de las acciones internacionales y generar una baja de tasas, en un principio, ninguno de estos conflictos tiene la capacidad de generar por sí solos una recesión”, planteó Kaempfe.
También cobra relevancia que se produjera una invasión de China a Taiwán. “Es el más complicado de los riesgos”, alertó Bengolea, especialmente por el rol de la compañía privada-estatal Taiwan Semiconductor en la cadena de la inteligencia artificial y el mercado.
No obstante, los expertos le otorgan una baja probabilidad. “No creemos que China tenga en su estrategia una guerra con Taiwán, ya que su plan es volverlos irrelevantes, teniendo capacidad interna de creación de chips”, apuntó Kaempfe.
En tanto, con un crecimiento anclado al consumo interno, en un panorama de consumidores chinos que mantienen sus ahorros en bienes raíces y acciones domésticas, “cualquier acción del Gobierno que inhiba la propensión a consumo interno estará descartada, porque políticamente es inviable”, añadió Bengolea.