En Tokio volvió a emerger el “Takaichi trade”. La renta variable japonesa escaló a máximos históricos y el yen volvió a ceder terreno, cuando la primera ministra Sanae Takaichi comunicó oficialmente a la cúpula del oficialismo su plan de disolver la Cámara Baja para habilitar una elección anticipada.
El secretario general del Partido Liberal Democrático (PLD), Shunichi Suzuki, dijo tras reunirse con Takaichi que la primera ministra buscará “un nuevo mandato” y que detallará el plan el lunes, con la disolución prevista la próxima semana, una vez que el Parlamento retome sesiones el 23 de enero. En el mercado, los plazos que más se repiten apuntan a una elección tan pronto como el 8 de febrero.
La incertidumbre y los rumores sobre el calendario electoral de Takaichi han empujado a la bolsa japonesa a nuevos récords esta semana. En el mercado, muchos inversionistas están apostando a que su arrastre político permitirá al PLD recuperar la mayoría parlamentaria y, con ello, obtener respaldo para profundizar un impulso de gasto y estímulo fiscal en la economía.
El Nikkei 225 avanzó 3,1% el martes y, tras la señal “oficial”, extendió el rally: el índice subió 1,48% superó por primera vez los 54 mil puntos este miércoles.
En paralelo, la moneda japonesa siguió bajo presión: el yen llegó a negociarse cerca de 159,45 por dólar, reabriendo el foco sobre un eventual episodio de intervención.
El rendimiento de los bonos gubernamentales japoneses a 10 años, que se mueve inversamente al precio, subió 0,09 puntos porcentuales a 2,18% en la semana terminada el miércoles.
¿Qué es el “Takaichi trade”?
El “Takaichi trade” es un término que usa el mercado. Si Sanae Takaichi gana espacio político, sube la apuesta por un Japón más “expansivo”. O sea, más disposición a empujar gasto, inversión y crecimiento.
En ese sentido, la bolsa se beneficia porque un impulso fiscal mejora el ánimo y porque un yen más débil suele jugar a favor de exportadoras y grandes industriales. Al mismo tiempo, el mercado cambia de tono con la moneda: se vuelve más cómodo apostar por un yen presionado.